La técnica de la miel
Espiar mediante capital erótico: otras Mata Hari escondidas bajo la ilusión de un nuevo amor
¿Quiénes son? No hace falta viajar a los tiempos de la mítica espía, pues la china Christine Fang desveló su identidad en 2020; mientras que a la rusa Maria Butina la pillaron en 2018.

Resumen IA supervisado
Freya, una exmodelo erótica ucraniana, jugó un papel crucial en el sabotaje del gasoducto Nord Stream al realizar inmersiones con 80 kilos de equipo para colocar explosivos. Su experiencia en buceo turístico en Ucrania la llevó a colaborar con el servicio secreto ucraniano tras el inicio de la guerra. Su pasado erótico serviría como coartada en caso de ser descubiertos. Este caso recuerda a espías como Anna Chapman y Christine Fang, quienes usaron la "trampa de la miel" para obtener información. La técnica no es exclusiva de mujeres, también hay espías masculinos que emplean tácticas similares.
* Resumen supervisado por periodistas.
'Freya' es el seudónimo de la ucraniana con pasado como modelo erótica que tuvo un papel central en el sabotaje al gasoducto Nord Stream. Según cuenta un periodista de 'The Wall Street Journal', fue "la buceadora más valiente de todo el grupo", pues realizó varias inmersiones con hasta 80 kilos de equipo para colocar los explosivos.
Ella había empezado en el buceo turístico en Ucrania, pero el estallido de la guerra y el fin del turismo en el país hicieron que acabara contactando con una unidad del servicio secreto ucraniano que le ofreció participar en la misión. De hecho, su pasado erótico iba a servir como coartada si eran descubiertos, alegando que estaban grabando una producción pornográfica en un submarino.
Es posible que se estén acordando de la mítica Mata Hari, pero no hace falta irse hasta tiempos tan lejanos para encontrar otros espías que tiran de capital erótico para conseguir información. Se llaman los espías de la miel, ya que la técnica de atrapar por lo erótico se llama, precisamente, la trampa de la miel.
Se trata de algo viejísimo, pero que sigue funcionando, como el caso de la espía rusa Anna Chapman, la cual se pasó años teniendo relaciones con oligarcas, jeques y multimillonarios, de los que podía sacar información para el Kremlin. Hija de un agente de la KGB, fue detenida en EEUU en 2010, aunque un mes después estaba de vuelta en Rusia como parte de un intercambio de prisioneros. Chapman contó sus artes como espía en su libro 'BondiAnna: To Russia With Love' y acabó en portadas de revistas masculinas.
Las mismas técnicas usaba la espía china Christine Fang. Su identidad se reveló en 2020 tras haber pasado ocho años infiltrándose en las altas esferas políticas estadounidenses para conseguir información. Una de sus víctimas fue el representante demócrata Eric Swalwell, a quien ayudó a recaudar fondos para su campaña de 2014. Eso sí, no pudieron detenerla porque había abandonado el país.
También en círculos políticos norteamericanos se infiltró la rusa Maria Butina, quien llegó a EEUU como líder de una asociación proarmas. Precisamente usaba las convenciones de la Asociación Nacional del Rifle para establecer relaciones personales y sacar información. Si bien la pillaron en 2018, la condenaron y deportaron, fue recibida en Moscú como una heroína.
Eso sí, la técnica de la miel no es exclusiva de mujeres, pues también hay ejemplos masculinos. Uno de ellos es búlgaro y espiaba para Rusia en Reino Unido, formando parte de una red que se acercaba a periodistas para recopilar información sobre disidentes. Por otro lado, está el caso de un espía chino que se hacía pasar por estudiante de ingeniería de Chicago y que espiaba sobre científicos e ingenieros de EEUU. En definitiva, nunca sabes si detrás de qué nuevo amor puede haber un espía.
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