Australia vive una situación catastrófica después de que los devastadores incendios hayan arrasado parte del país. Tras meses ardiendo, sigue habiendo 100 focos activos que están lejos de remitir y todo va a peor.

Los estados más golpeados por las llamas se enfrentan ahora a las peores inundaciones que el país ha sufrido en años. Zonas del este y del sureste se encuentran totalmente cubiertas por el agua debido a las lluvias torrenciales que lo han inundado todo.

En medio de este panorama desolador, los animales quedan muy mal parados. Calcinados por las llamas o muertos por la falta de alimentos, se estima que unos 500 millones han muerto, entre ellos mitad de los koalas del país y la situación podría empeorar ahora con las fuertes lluvias.

Sin embargo, no todo está perdido. Entre la destrucción del agua, el riesgo de corrimiento de tierras y las cenizas sigue habiendo todavía un pequeño hueco para la esperanza.

Cuando una madre y sus hijos viajaban en su coche encontraron a un koala en mitad de la carretera de Moree, Nueva Gales del Sur. Fruto de la desesperación al verse despojado de su hábitat natural, el marsupial se vio obligado a avanzar a través del asfalto para poder sobrevivir.

Pensando que el animal estaba herido, la familia se detuvo, bajó del vehículo y cuando se acercó al koala comprobó que sólo tenía sed y lamía el agua que la lluvia había dejado sobre el asfalto.

La madre, Pamela Schramm, no dudó en grabar la escena y compartirla a través de sus redes sociales para dejar constancia del conmovedor momento y la grabación ha recorrido medio mundo.