Los talibanes intentan que la toma del poder en Afganistán no recuerde a los tiempos oscuros de hace veinte años. Es por eso que comienzan con una serie de gestos de cara a la galería, pero que no hace que cesen las denuncias de activistas por los derechos de las mujeres. Advierten: los talibanes las ponen en peligro.

El primero y más llamativo ha sido la primera entrevista de una periodista a un representante de los talibanes en la televisión afgana. Es lo que pudieron ver anoche en Tolo News, una cadena de televisión afgana, donde Beheshta Arghand, la presentadora, entrevistó a uno de los responsables de comunicación del grupo armado.

"Todavía me sorprende que la gente esté asustada de los talibanes", respondía Mawlawi Abdulhaq Hemad a preguntas de la periodista.

Dado el historial de los talibanes, el hecho de aceptar ser entrevistados por una mujer -mientras centenares de tropas arrancaban carteles con mujeres sin velo en las calles de Kabul- demuestra este presunto talante progresista del grupo.

"Los talibanes se sienten observados y saben que si vuelven a las andadas no van a tener reconocimiento internacional. El problema es que a los países que van a reconocerlos les importan tres pitos los derechos humanos", ha explicado el experto en relaciones internacionales Pedro Rodríguez en Al Rojo Vivo.

Un ejemplo es Rusia, que ya ha visto buenas noticias en este comportamiento. La disposición de los talibanes de "respetar la opinión" de otras fuerzas políticas y discutir la formación de un Gobierno en el que "no estarán solo ellos", es una señal positiva, ha declarado este martes el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov.

"Lo que proclaman ahora los talibanes en Kabul y su disposición de respetar la opinión de los demás, que demuestran en la práctica, es una señal positiva, en mi opinión", ha dicho Lavrov durante una visita al enclave ruso de Kaliningrado, entre Polonia y Lituania, según recoge EFE.

Pero para Rodríguez "esto es un montaje que dura este periodo crítico".

"El Emirato Islámico no quiere que las mujeres sean víctimas"

Eso explica que, por ejemplo, los talibanes envíen comunicados en los que subrayan que "el Emirato Islámico -así denominan su país- no quiere que las mujeres sean víctimas. Deberían estar en la estructura del Gobierno, de acuerdo con la Shariah".

Pero esto no convence a todos. Según ha explicado en Al Rojo Vivo la periodista del diario 'Ara' y excorresponsal en Afganistán, Mónica Bernabé, si la situación no era buena, ahora va a empeorar. "Había una minoría de mujeres que podían trabajar, muchas niñas que sabían leer y podían estudiar, se habían reabierto colegios en las grandes ciudades. La previsión es que los talibanes cierren las escuelas de mujeres y no las dejen trabajar fuera de casa".

Así, se acumulan las declaraciones de activistas que denuncian precisamente lo contrario: que la legada de los talibanes supondrá la vuelta al horror de hace veinte años, cuando controlaban el país. Durante los cinco años de su mandato, hasta 2001, impidieron que trabajaran o que incluso tuvieran la oportunidad de estudiar.

Entre lágrimas, así denuncia esta mujer afgana la situación que se cierne sobre su país después de que los talibanes hayan tomado la capital.

"No puedo creer que el mundo haya abandonado a Afganistán", llora desde un aeropuerto indio una mujer recién huida de Kabul. "Nuestros amigos van a morir, los talibanes nos van a matar", ha exclamado ante los micrófonos.

En este sentido, según denuncia la Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán, el futuro de las mujeres es muy negro bajo el dominio talibán. Afirman que los talibanes "tratan a las mujeres peor que a sus animales". De hecho, es ilegal tener animales enjaulados en las zonas bajo su control y sin embargo "encarcelan a las mujeres afganas entre las cuatro paredes de sus hogares", según esta organización.

Estas restricciones, que comparan con un retroceso a la Edad Media, incluyen desde la falta de interacción social con otros hombres o mujeres hasta castigos públicos que incluyen la lapidación. Esta es la lista de limitaciones impuestas por los talibanes a las mujeres:

  • 1- Completa prohibición del trabajo femenino fuera de sus hogares. Sólo unas pocas doctoras y enfermeras tienen permitido trabajar en algunos hospitales en Kabul.
  • 2- Completa prohibición de cualquier tipo de actividad de las mujeres fuera de casa a no ser que estén acompañadas de su 'mahram' (parentesco cercano masculino como padre, hermano o marido).
  • 3- Prohibición de cerrar tratos con comerciantes masculinos.
  • 4- Prohibición de ser tratadas por doctores masculinos.
  • 5- Prohibición de estudiar en escuelas, universidades o cualquier otra institución educativa (los talibán han convertido las escuelas para chicas en seminarios religiosos).
  • 6- Las mujeres han de llevar burka, que las cubre de la cabeza a los pies.
  • 7- Azotes, palizas y abusos verbales contra las mujeres que no vistan acorde con las reglas talibán o contra las mujeres que no vayan acompañadas de su 'mahram'.
  • 8- Azotes en público contra aquellas mujeres que no oculten sus tobillos.
  • 9- Lapidación pública contra las mujeres acusadas de mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio.
  • 10- Prohibición del uso de maquillaje.
  • 11- Prohibición de hablar o estrechar las manos a varones que no sean su 'mahram'.
  • 12- Prohibición de reír en voz alta.
  • 13- Prohibición de llevar zapatos de tacón, que pueden producir sonido al caminar (un varón no puede oir los pasos de una mujer).
  • 14- Prohibición de montar en taxi sin su 'mahram'.
  • 15- Prohibición de tener presencia en la radio, la televisión o reuniones públicas de cualquier tipo.
  • 16- Prohibición de practicar deportes o entrar en cualquier centro o club deportivo.
  • 17- Prohibición de montar en bicicleta o motocicletas, aunque sea con sus 'mahram'.
  • 18- Prohibición de llevar indumentarias de colores vistosos. En términos de los talibán, se trata de "colores sexualmente atractivos".
  • 19- Prohibición de reunirse con motivo de festividades o con propósitos recreativos.
  • 20- Prohibición de lavar ropa en los ríos o plazas públicas.
  • 21- Modificación de toda la nomenclatura de calles y plazas que incluyan la palabra "mujer."
  • 22- Prohibición a las mujeres de asomarse a los balcones de sus pisos o casas.
  • 23- Opacidad obligatoria de todas las ventanas, para que las mujeres para que las mujeres no puedan ser vistas desde fuera de sus hogares.
  • 24- Prohibición a los sastres de tomar medidas a las mujeres y coser ropa femenina.
  • 25- Prohibición del acceso de las mujeres a los baños públicos.
  • 26- Prohibición a las mujeres y a los hombres de viajar en el mismo autobús. Los autobuses se dividen ahora en "sólo hombres" o "sólo mujeres".
  • 27- Prohibición de pantalones acampanados, aunque se lleven bajo el burka.
  • 28- Prohibición de fotografiar a mujeres.
  • 29- Prohibición de la existencia de imágenes de mujeres impresas en revistas y libros, o colgadas en los muros de casas y tiendas.

Si bien estas son prohibiciones exclusivas para las mujeres, también se les aplican algunas genéricas a toda la población. Por ejemplo, está prohibido escuchar música y ver la televisión. Tampoco está permitido tener un nombre no islámico. La juventud afgana ha de raparse el pelo y vestir con gorra e indumentaria islámica y sus barbas han de crecer lo bastante como para caber en un puño debajo de la barbilla.