El primer gran duelo del 2017 entre las dos primeras raquetas del mundo fue dominado por el serbio Novak Djokovic, número dos, que impuso su ley ante el actual líder, el británico Andy Murray (6-3, 5-7 y 6-4), incapaz de culminar su reacción y que no pudo evitar que el balcánico ampliara su cosecha de éxitos en el torneo de Doha. Djokovic sumó su vigésimo quinto triunfo en el total de los 36 partidos que han jugado entre sí.

Novak Djokovic, que salvó cinco puntos de partido y estuvo al borde de la eliminación en las semifinales contra el español Fernando Verdasco, fue más estable que Murray y llegó más entero al tramo final. El tenista de Belgrado estuvo firme con el saque, que solo cedió en una ocasión en todo el partido. Le bastaron dos roturas, una en el primer set y otra en el segundo, para hacerse con el triunfo final.

Hizo Djokovic claudicar al británico, que intentó imponer su condición de dominador del ránking aferrado al partido. Especialmente en el segundo set, del que salió airoso a pesar de ir con el marcador en contra. Logró romper el servicio de su rival, que sacó para ganar por la vía rápida, en el momento oportuno y enderezar la situación.

No prolongó Murray su mejoría en el tercer set. Llegó más justo de fuerzas que Djokovic, que amplió la ventaja en el marcador en el sexto juego y eso le sirvió para cerrar el partido después de Djokovic salió airoso de cada contratiempo en la final y cerró el triunfo después de dos horas y 53 minutos.