Max Verstappen tendrá otra nueva oportunidad para poner en jaque a Mercedes en 2021. El piloto neerlandés afronta su sexta temporada en Red Bull con el objetivo de seguir disputando el título a la escudería de Brackley.

Tras la primera jornada de rodaje publicitario con el nuevo RB16B, Max fue muy prudente al ser preguntado por la posibilidad de proclamarse campeón del mundo de Fórmula 1. El joven piloto remarcó que las cartas se verán en la primera cita del mundial, a pesar de tener buenas sensaciones con su nuevo monoplaza.

"No lo sabemos todavía, yo siempre soy realista y no tiene sentido hablar de esas cosas. Tenemos que ir a Bahréin, y en la primera carrera veremos si lo hemos conseguido o no. Es prometedor, pero no tiene sentido hinchar las expectativas", dijo el holandés en una entrevista a varios medios.

El ex de Toro Rosso también fue preguntado acerca del motor Honda, unidad de potencia que desarrollará la compañía de bebidas energéticas de manera propia a partir de 2022 por la marcha del fabricante japonés del 'Gran Circo'. El '33' mantiene un optimismo moderado al respecto por la hegemonía absoluta en los últimos años de las 'flechas plateadas'.

"Se dieron pasos hacia adelante, pero los rivales también avanzan. Nunca es suficiente, pero espero que si sea lo suficientemente competitivo para luchar por victorias. El equipo quiere sumar tantos puntos como sea posible y es el objetivo, ponérselo un poco más difícil a Mercedes, aunque seguirán siendo favoritos", explica.

'Mad Max' espera poder competir a Lewis Hamilton y Valtteri Bottas como lo ha venido haciendo hecho hasta ahora, aunque sabe que 2021 no tendrá grandes cambios en el reglamento.

"Mercedes dejó de desarrollar su coche en junio o julio, nosotros seguimos aprendiendo y mejoramos un par de problemas del coche, más sabiendo que las reglas no cambiarían mucho, aparte del suelo. Era importante para nosotros superar esos inconvenientes y espero que este año seamos más competitivos en comparación con Mercedes", ha zanjado.