Lewis Hamilton se ha referido a la posible sanción que recibiría Red Bull por el límite de gasto. Denuncia que si Mercedes también hubiera gastado esos 300.000 euros, las diferencias se podrían haber reducido en el campeonato.

"No es algo que no habíamos pensado, pero yo no sé lo suficiente sobre este tema. Obviamente, hay algunos rumores que han salido durante los últimos días, pero yo no puedo decir mucho. Lo único que recuerdo es que en Silverstone el año pasado llevamos nuestras últimas mejoras, las cuales fueron buenas y nos permitieron luchar", asegura Hamilton en 'Planet F1'.

Estas declaraciones del británico llegan justo cuando se rumorea que Red Bull pudo superar el límite del techo presupuestario la pasada temporada, algo por lo que podrían sancionar a la escudería austriaca. El británico asegura que tras el GP de Silverstone (donde precisamente tuvo lugar el famoso accidente entre Verstappen y Hamilton que acabó con Max en el hospital) no volvieron a traer más mejoras, mientras que Red Bull sí.

"En el caso de Red Bull, podríamos verlos cada fin de semana con alguna que otra mejora. Creo que a partir de Silverstone, llegaron piezas nuevas a su coche en hasta cuatro carreras. Si nosotros llegamos a gastar 300.000 euros en un suelo nuevo o en un alerón adaptado, podría haber cambiado todo. Espero que no haya sido el caso", señala el británico.

"Si añades algo nuevo, lo más lógico es tener un plus de rendimiento en la siguiente carrera en la que participes. Espero que la FIA haga lo correcto con todo este asunto que se han encontrado, tenemos que confiar en ellos. La integridad es muy importante para ellos y con la gestión actual de la Fórmula 1, tenemos a buena gente en la posición de mando", concluye.

La decisión de la FIA, aplazada

Así pues, Lewis Hamilton espera que la FIA tome la decisión correcta en cuanto a esta polémica. Se esperaba este miércoles una decisión oficial al respecto por parte del máximo organismo del automovilismo, pero finalmente lo retrasaron al 10 de octubre, tras la carrera en Japón.

Entre las posibles sanciones, lo normal sería una multa económica o un recorte para el presupuesto del año que viene. Pero si la infracción fuera más grave, Red Bull y Max Verstappen podrían perder puntos de la pasada temporada e incluso, perder el título.