El accidente entre Valtteri Bottas y George Russell dejó fue una de las imágenes destacadas del Gran Premio de la Emilia-Romagna. El choque se produjo en la curva 2 del trazado de Imola, cuando el piloto de Williams, con el DRS abierto, trató de adelantar al finlandés por la zona mojada de la pista.

Russell perdió el control de su coche tras meter la rueda delantera derecha en la hierba y acabó impactando con Bottas a más de 200 kilómetros por hora. Ambos chocaron contra el muro, aunque salieron por su propio pie y muy cabreados. Russell se dirigió a Bottas con un tremendo enfado, llegando incluso a golpear el casco del piloto de Mercedes, que hizo una peineta al británico.

La polémica está servida tras un accidente en el que ambos pilotos se echan la culpa de lo sucedido. Russell defiende que Bottas se saltó el pacto de caballeros, no permitiéndole adelantar cambiando de dirección con el DRS abierto, y efectuando una maniobra peligrosa.

Sin embargo, el '77' mantiene que fue "claramente" error del británico. Y todo ello con la disputa de ambos pilotos por hacerse con el asiento de Mercedes en 2022.

Con el fin de acabar con la tensión, la FIA ha emitido un comunicado en el que no establece ni culpable ni sanción para ninguno de los pilotos.

 

"El coche 63 (Russell) se aproximó al 77 (Bottas) para adelantarlo tras la recta unas vueltas tras la resalida, cuando se acababa de permitir el uso del DRS. El coche 77 mantuvo su trazada durante el incidente en la parte derecha de la trazada seca, dejando al menos un coche de anchura a la derecha en todo momento. El coche 63 se aproximó con una ventaja de velocidad significativa. Se movió para adelantar por la derecha. Mientras los coches se aproximaron a la Curva 1, el hueco entre ellos y la parte derecha de la pista se hizo más pequeño. En ningún momento los coches hicieron una maniobra errática", señala la FIA.

"El circuito no parecía estar especialmente mojado en la Curva 1, pero en el momento de máximo acercamiento a la parte derecha de la pista, los neumáticos derechos del coche 63 pasaron por una zona especialmente húmeda y el coche comenzó a dar bandazos, teniendo en cuenta que el coche tenía baja carga aerodinámica en la parte trasera con el DRS abierto", concluye la FIA.