Fernando Alonso no pudo pasar por la bandera a cuadros en el Gran Premio de Singapur. En la carrera en la que pasaba a la historia de la Fórmula 1 como el piloto con más pruebas disputadas. Un total de 350, desde Australia en 2001 a esta de Marina Bay. Sin embargo, no era una sonrisa lo que lucía en él al bajarse del Alpine.

Porque el coche falló. Falló cuando no debía hacerlo. En plena pelea con Max Verstappen, con un piloto que no podía con el asturiano, el motor del monoplaza dijo adiós en la vuelta 22 y no tuvo más remedio que salir del vehículo.

No fue directo al garaje después de bajar del Alpine. Alonso fue a la zona de las protecciones, y dejó una de las imágenes del fin de semana en Marina Bay.

Una que captaron en las redes oficiales de Fórmula 1. En ella, Alonso estaba visiblemente desolado después de no haber podido completar la carrera de Singapur.

Es, tras las diez pruebas consecutivas puntuando, la segunda vez que de manera consecutiva le sucede esto a Fernando. En Monza, de nuevo, no pudo acabar. Y ahora tampoco.

La próxima semana es el GP de Japón, y en Alpine tienen un serio problema porque la unidad de potencia de Alonso no fue la única que dijo basta. Esteban Ocon tampoco completó la carrera de Marina Bay.