gastronomía
La batalla de las cazuelitas conquista Navarra: bares y restaurantes buscan la receta ganadora
Los detalles La Semana de la Cazuelica de Navarra celebra su 25.ª edición del 2 al 11 de octubre con 50 establecimientos de diez localidades. Una cita para saborear guisos tradicionales, recetas de siempre y nuevas propuestas en miniatura.

La Semana de la Cazuelica de Navarra ha comenzado su 25.ª edición con 50 establecimientos participantes. Del 2 al 11 de octubre, bares y restaurantes de diez localidades navarras se suman a esta iniciativa dedicada a recuperar los guisos, el recetario tradicional y los sabores vinculados a la cocina de siempre.
Llega así una de las épocas más sabrosas del año en Navarra, en la que las cazuelicas vuelven a ocupar un lugar protagonista. Las propuestas combinan recetas de toda la vida, largas horas de elaboración y algunos toques innovadores, todo en pequeño formato, pero con mucho sabor.
En el restaurante La Mandarra de Ramos, Manuel Palma, jefe de cocina, apuesta por un clásico: el pollo a la pepitoria. "Queríamos hacer algo tradicional y bueno, y ¿qué hay más tradicional que el pollo en pepitoria?", explica. Detrás de esta cazuelica hay, sin embargo, mucho trabajo: "Primero hacemos una demi-glace de pollo con carcasas de pollo y pata de ternera". Una elaboración que requiere tiempo y que concentra todo el sabor del plato.
En el Café Iruña, Luis León también se decanta por la cocina tradicional con una cazuelica de cordero al chilindrón. "Como la base del concurso nos pide un guiso de cocina tradicional, ¿qué hay más tradicional que un cordero al chilindrón?", plantea el jefe de cocina. Una receta con raíces que reivindica el sabor de los guisos de siempre.
La propuesta del bar Monasterio lleva la cocina de cuchara a otro nivel. Celia de Pedro, propietaria del establecimiento, presenta una caldereta de ciervo cocinada durante cinco o seis horas y acompañada de un majado de almendras tostadas. "A mí me gusta decir que es como alta cocina en miniatura", cuenta. Se trata de un plato que podría servirse perfectamente como segundo, pero que llega en formato reducido, sin renunciar a la intensidad ni al cuidado de una elaboración prolongada.
También hay espacio para la fusión de sabores. Santi Wang, dueño de Las Escalericas, incorpora un toque oriental a su cazuelica. "Hemos añadido algunas especias orientales: un toque de jengibre, un toque de piel de mandarina y también hemos metido soja", explica. Una combinación que introduce nuevos matices en una propuesta que se suma a la celebración gastronómica.
Por su parte, Ivi Pérez Alfaro, del Mesón Pirineo, apuesta por una cazuelica de crema de pochas con pimiento rojo, pimiento verde y rape. Una combinación de productos de la huerta y sabor marinero que completa una oferta en la que cada establecimiento aporta su propia personalidad.