en el sureste de Francia
Asalto de madrugada al museo de Renoir: cuatro obras robadas y nueve millones en juego
Los detalles El robo se produjo a primera hora de este martes en Cagnes-sur-Mer. Los sospechosos fueron captados por las cámaras y lograron escapar antes de la llegada de los agentes, aunque dejaron atrás una de las piezas.
Un coche de policía en Francia, en una imagen de archivoDos individuos han robado este martes cuatro obras de arte del museo Auguste Renoir de Cagnes-sur-Mer, en el sureste de Francia, aunque uno de los cuadros fue abandonado durante la huida. El golpe se produjo de madrugada y los autores lograron escapar antes de que llegaran los agentes.
La alarma del museo saltó a las 05:48 horas. Apenas cinco minutos después, la Policía Municipal ya estaba en el lugar, según informó en redes sociales el alcalde de la localidad, Bryan Masson. Las cámaras de videovigilancia habían captado a los dos sospechosos, que emprendieron la huida y dejaron atrás una de las piezas sustraídas.
La Policía Municipal y la Policía Nacional mantienen desplegado un dispositivo para localizar a los responsables, mientras la investigación continúa. El caso ha quedado en manos de la Subdirección de Lucha contra la Criminalidad Organizada y la Delincuencia Especializada (DCOS) de la Policía.
"Atacar el museo Renoir es atacar una parte de la historia y del patrimonio de Cagnes-sur-Mer", afirmó Masson, que calificó el robo de "particularmente grave". El alcalde ha reclamado además un plan específico de seguridad para los museos de la ciudad y para garantizar la protección de sus obras de arte.
El museo Auguste Renoir ocupa el dominio de Les Collettes, la última residencia del pintor, y fue creado en 1960. El espacio conserva alrededor de una decena de pinturas originales de Renoir, unas 40 esculturas, además de muebles, fotografías, objetos personales y documentación relacionada con el artista.
Por el momento, las autoridades no han comunicado oficialmente el valor de las obras robadas. Fuentes municipales, sin embargo, estiman que las cuatro piezas sustraídas podrían alcanzar un valor conjunto de unos nueve millones de euros.