La NASA tiene un sitio web dedicado a subir las fotografías más alucinantes del mundo astronómico. Se trata de APOD (Astronomy Picture of the Day) y, para sorpresa del fotógrafo valenciano Toni Sendra, el pasado lunes una instantánea suya formó parte de esta exclusiva selección. En ella, Sendra inmortalizó un velero ante el amanecer de la playa de Cullera. Detrás, un evento inusual: el Sol aparece representado en forma de Omega (Ω).

Esta fotografía no fue consecuencia de un impulso. Su autor no estaba acostado en la orilla de Cullera esperando a que pasara algo relevante ante su objetivo: la instantánea estaba meditada, preparada y estudiada desde varios días antes. El fotógrafo tuvo que coordinarse con los tripulantes del velero, indicarles dónde posicionarse y captar el momento justo para inmortalizar la escena.

“Hace unas semanas, estuve hablando con un compañero de Canarias sobre cómo planificar una fotografía así”, cuenta Toni Sendra a la Sexta.com. Tras dicha conversación, su conclusión fue clara: ¿por qué no intentarlo con el Sol?

“Llamé a mi amigo Alejandro Grau, con el que llevo trabajando desde hace años. Él es patrón de un velero de carreras, el Slainte. El sábado 12 de septiembre era el día perfecto y nos pusimos manos a la obra”, explica al otro lado del teléfono. Para este tipo de imágenes, el fotógrafo se prepara a través de una aplicación, llamada PhotoPills —concebida para cubrir fenómenos astronómicos—.

Sendra calculó la distancia a la que tenía que colocarse el barco con respecto al Sol, le mandó las coordenadas a su compañero en el mar y, como explica, dieron comienzo las “pasadas cortas” del barco: “Es un velero que se mueve muy rápido. Tuve que moverme un poco, aunque no mucho”, describe.

En el ‘top’ de la NASA

Esta inmortalización del astro es lo que ha hecho que la NASA admire la fotografía: “Capturar este amanecer requirió tanta suerte como tiempo”, escribe la agencia espacial en su web. Para ella, la clave no está solo en la belleza del velero, sino en la espectacularidad de las ilusiones ópticas conformadas en el horizonte.

“El Sol de fondo parece inusual, porque se parece a la letra griega Omega (Ω)”, espeta la APOD. Un fenómeno que solo se puede explicar si atendemos al clima en el momento que se tomó la fotografía: “En realidad, el Sol siguió siendo su yo circular: la ilusión Omega fue creada por la luz solar refractada a través del aire caliente justo encima del agua”, explica la NASA, que incide en que “ópticamente, ‘los pies’ de la letra Omega creada por la estrella son en realidad una imagen invertida de la superficie del Sol justo encima del agua”.

Ante la repercusión que ha tenido su fotografía, tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación, el fotógrafo todavía no termina de creérselo: “Ha sido brutal. Yo acostumbro a mandar imágenes a la NASA, con la ilusión de que algún día me acepten alguna. Ya me habían publicado un par antes, pero nunca había pasado el filtro de APOD”.

Sendra era plenamente consciente del efecto Omega y, “aunque no se puede prever que ocurra”, al final tuvo lugar y “fue perfecto”, añade. En sus redes, ha explicado sus sensaciones tras capturar la imagen: “Alfa y Omega, principio y fin... Esta mañana el sol parecía venir a despedir el verano, el final de este verano ciertamente extraño, pero en el que también hemos disfrutado de momentos muy especiales”, escribe en una publicación de Facebook.

El fotógrafo insiste en la importancia de las personas que le han acompañado en el proceso, especialmente la tripulación del velero Slainte Sailing. Alejandro Grau, patrón del vehículo, cuenta a laSexta.com que su tripulación, junto con Sendra, ya intentó tomar otra fotografía astronómica de esta espectacularidad. Aunque con otro objeto: nuestro satélite vecino.

A la segunda fue la vencida: la tercera gran fotografía de Sendra

“En julio del año pasado intentamos capturar la Luna, pero no se puso a tiro. Básicamente, porque tiene una velocidad austral mucho más rápida”, explica Grau al otro extremo de la línea. Un hecho que cambió radicalmente con el Sol: “Nos coordinamos muy bien. Ajustamos el punto en el que tenía que estar yo con el barco, en el que tenía que estar Toni, y acabamos con la foto que queríamos”, concluye el patrón.

Grau también explica que no es la primera vez que el fotógrafo acapara la atención de las redes sociales: “Digamos que se han publicado tres fotos bucólicas, que han terminado por ser explosivas. La primera fue de la superluna, que sale detrás del Castillo de Cullera”, en la Comunidad Valencia.

“Esta foto no pasó a los medios, pero se hizo muy viral en Internet”, añade Sendra. El autor necesitó todo un año para llevarla a cabo, hasta que en diciembre de 2017 pudo inmortalizar esa “Luna gigante” tras el edificio: “Quedó muy bonita”, rememora.

La segunda imagen que ha puesto a Sendra en el mapa de la fotografía astronómica es de este año; concretamente, realizada en el mes de julio: “Esta también necesitó varios meses de preparación. De hecho, es probablemente la más difícil que he tomado”, añade el autor. En ella también se ve la Luna, esta vez, tras el Micalet de Valencia.

Finalmente, su última gran instantánea, a pesar de lo que intentó el año pasado, no cuenta con el satélite como protagonista. Ha tenido que ser el astro rey el culpable de la introducción de Sendra en el podio de la NASA. “Un poco demasiado explosivo”, expresa entre risas tras el revuelo. Ahora, su nombre forma parte de la exclusiva lista de la agencia espacial. Y en sus redes, junto con la fotografía del logro, deja un último mensaje: “Esta va para ti, abuela”.