NUEVO MITSUBISHI ELÉCTRICO
Mitsubishi recupera uno de sus nombres más míticos, todos esperaban un deportivo, pero no será como muchos lo recuerdan
El Mitsubishi Eclipse volverá en 2027 reconvertido en un crossover eléctrico con carrocería Sportback. El nuevo modelo estará basado en la misma arquitectura que el Nissan Leaf de nueva generación, dentro de la estrategia compartida de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi.

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El nombre Mitsubishi Eclipse tiene un peso especial para cualquiera que recuerde los deportivos japoneses de los años noventa. Durante mucho tiempo fue sinónimo de coupé asequible, imagen agresiva y una manera muy concreta de entender el coche japonés. Pero ese Eclipse ya no volverá. Al menos, no de la forma en la que muchos lo tienen en la cabeza.
Mitsubishi ha decidido recuperar la denominación Eclipse para un nuevo modelo previsto para 2027, pero lo hará en formato crossover eléctrico. Su nombre completo será Mitsubishi Eclipse Sportback y, más que un sucesor espiritual del viejo coupé, será una nueva pieza dentro del proceso de reconstrucción de la gama europea de la marca japonesa.
La jugada no es casual. Mitsubishi necesita producto nuevo, necesita electrificación y necesita aprovechar al máximo las sinergias de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi. Ya lo hemos visto con otros lanzamientos recientes, como el Mitsubishi Grandis basado en el Renault Symbioz, el ASX derivado del Captur o el Colt nacido a partir del Clio. Ahora, la fórmula se traslada al coche eléctrico.

Un Mitsubishi Eclipse basado en el nuevo Nissan Leaf
- El Eclipse Sportback compartirá base técnica con el nuevo Nissan Leaf, que también ha dejado atrás su formato tradicional.
- La plataforma utilizada será la CMF-EV, la misma arquitectura de la alianza empleada en modelos eléctricos como el Nissan Ariya.
El nuevo Eclipse Sportback no partirá de una hoja en blanco. Según la información publicada por Motor.es, el modelo estará directamente relacionado con el nuevo Nissan Leaf, que también ha vivido una transformación profunda para convertirse en un crossover eléctrico de enfoque más familiar. La base será la plataforma CMF-EV, una arquitectura ya utilizada por la alianza para modelos eléctricos de nueva generación.
Esto significa que Mitsubishi no está desarrollando un deportivo eléctrico llamado Eclipse, sino una interpretación propia de un producto ya compartido dentro del grupo. La marca añadirá una estética diferenciada, con un frontal específico, paragolpes rediseñados, una firma lumínica propia y una imagen algo más agresiva, pero el parentesco técnico con Nissan será evidente.
La estrategia tiene sentido desde el punto de vista industrial. Mitsubishi gana un eléctrico moderno sin asumir en solitario todo el coste de desarrollo y Nissan amplía el alcance comercial de su plataforma. No es muy distinto a lo que ya ocurre con otros modelos de la marca japonesa en Europa, donde Mitsubishi ha vuelto apoyándose de forma muy clara en coches ya existentes dentro de la alianza.
El caso del Leaf es especialmente relevante porque hablamos de uno de los eléctricos con más historia del mercado. En Centímetros Cúbicos ya contamos cómo el Nissan Leaf se reinventaba por completo para dejar de ser el compacto eléctrico de siempre. Ahora, esa misma transformación servirá también para dar forma al nuevo Eclipse.

No será un deportivo, será un SUV eléctrico con nombre de coupé
- El cambio de concepto puede decepcionar a los nostálgicos, pero encaja con la realidad comercial actual.
- Mitsubishi utilizará el nombre Eclipse para un coche eléctrico más útil, familiar y adaptado al mercado europeo.
La parte más delicada de esta noticia está en el nombre. Para muchos aficionados, Eclipse sigue asociado a un coupé japonés de los noventa. Para Mitsubishi, en cambio, se ha convertido en una denominación aprovechable para vender coches más acordes con lo que demanda el mercado actual. Primero fue el Eclipse Cross, un SUV compacto. Ahora será el Eclipse Sportback, un crossover eléctrico.
¿Es una traición al nombre? Desde un punto de vista emocional, se puede entender así. Pero desde un punto de vista comercial, Mitsubishi está haciendo algo bastante lógico. Los coupés asequibles prácticamente han desaparecido del mercado, mientras que los SUV y crossover eléctricos concentran buena parte de la inversión de las marcas. Usar un nombre conocido para lanzar un producto nuevo no garantiza el éxito, pero sí ayuda a llamar la atención.
El Eclipse Sportback se situará previsiblemente por debajo del Outlander PHEV y actuará como una opción eléctrica más accesible dentro de la gama. A falta de datos definitivos, las cifras del Nissan Leaf sirven como referencia: versiones de un solo motor, tracción delantera, potencias en el entorno de los 177 y 214 CV y baterías de 52 y 75 kWh, con autonomías que podrían moverse entre unos 445 y más de 600 kilómetros WLTP en función de la versión.
Si Mitsubishi mantiene una gama parecida, el Eclipse Sportback podría convertirse en uno de los modelos más importantes de la marca en Europa. No por nostalgia, sino por posicionamiento: un eléctrico familiar, con autonomía razonable y una imagen algo más diferenciada que la de su hermano de Nissan.

Mitsubishi está reconstruyendo su gama a base de alianzas
- El Eclipse Sportback formará parte de una ofensiva más amplia dentro del plan Momentum 2030 de Mitsubishi.
- La marca también prepara el regreso de otros nombres conocidos, mientras refuerza su presencia con modelos compartidos.
El nuevo Eclipse Sportback no llegará solo. Mitsubishi tiene por delante una renovación profunda de su gama en los próximos años, dentro de su estrategia Momentum 2030. El objetivo es recuperar presencia en mercados clave, lanzar nuevos modelos electrificados y apoyarse en plataformas ya disponibles dentro de la alianza para ganar velocidad.
La marca lleva tiempo moviéndose en esa dirección. El Mitsubishi ASX fabricado sobre la base del Renault Captur ya dejó claro que Europa iba a ser un territorio de cooperación total. El Colt repitió la fórmula con el Clio, y el Grandis ha hecho lo propio con el Symbioz. El Eclipse Sportback será la versión eléctrica de esa misma receta, pero con Nissan como socio principal.
Además, Mitsubishi también trabaja en el regreso de otros nombres históricos. El Montero, o Pajero en otros mercados, tiene previsto volver como un modelo de enfoque más todoterreno, apoyado en la base del Triton. En Centímetros Cúbicos ya recordamos cómo el Mitsubishi Montero cerró una etapa clave en la historia de la marca, y su regreso apunta en una dirección muy distinta a la del Eclipse.
Por eso el nuevo Mitsubishi Eclipse Sportback debe entenderse como lo que realmente es: no el regreso del coupé japonés que muchos esperan, sino el regreso de un nombre conocido adaptado a la era eléctrica. Mitsubishi no está mirando al pasado para repetirlo, sino para reutilizarlo. Y eso, aunque duela a los nostálgicos, probablemente dice mucho más del mercado actual que de la propia marca.
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