EL DIÉSEL SE RESISTE A MORIR

Mercedes viste de eléctrico a uno de sus coches más importantes, pero bajo el capó se niega a jubilar el diésel

Mercedes renueva profundamente el Clase C y adopta la imagen de sus nuevos eléctricos, pero mantiene motores gasolina, híbridos enchufables y dos opciones diésel de hasta 200 CV.

Mercedes viste de eléctrico a uno de sus coches más importantes, pero bajo el capó se niega a jubilar el diésel

Mercedes viste de eléctrico a uno de sus coches más importantes, pero bajo el capó se niega a jubilar el diésel Mercedes-Benz

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Mercedes está cambiando radicalmente la imagen de sus coches eléctricos, pero eso no significa que haya decidido dejar atrás los motores de combustión. El mejor ejemplo es uno de sus modelos históricos. El Mercedes Clase C estrena una importante renovación con una estética cada vez más cercana a la de los eléctricos de la marca y, al mismo tiempo, mantiene motores diésel de hasta 200 CV.

No hablamos de un modelo cualquiera. Mercedes asegura haber vendido más de 12 millones de unidades del Clase C desde 1982 y califica esta actualización como la mayor evolución técnica que ha recibido hasta ahora esta familia. Y llega, curiosamente, prácticamente al mismo tiempo que el nuevo Clase C completamente eléctrico.

El nuevo Clase C
El nuevo Clase C | Merceces-Benz

Puede parecer eléctrico, pero Mercedes no quiere renunciar al diésel

La transformación se aprecia especialmente en el frontal. El Clase C incorpora una nueva parrilla más vertical, decorada con pequeñas estrellas cromadas y rodeada por un contorno LED iluminado. Dependiendo del mercado, incluso la gran estrella central puede iluminarse.

Un panel negro brillante conecta visualmente la parrilla con unos faros que utilizan una nueva firma luminosa con estrellas. El mismo motivo aparece en los pilotos posteriores de la berlina. Es una fórmula que acerca claramente este Clase C a los últimos Mercedes eléctricos, aunque técnicamente sean automóviles completamente diferentes.

Es especialmente curioso si lo comparamos con el nuevo Mercedes Clase C eléctrico que ya conocimos meses atrás. Mercedes parece querer que ambos hablen el mismo lenguaje visual aunque bajo su carrocería sigan caminos muy distintos.

Y es precisamente debajo del capó donde llega la sorpresa. Mercedes no solo mantiene los motores de combustión, sino que sigue apostando expresamente por el diésel. Algo especialmente significativo en un momento en el que este combustible prácticamente ha desaparecido de muchas gamas generalistas.

El nuevo Clase C con motor diésel
El nuevo Clase C con motor diésel | Mercedes-Benz

Dos motores diésel y hasta 200 CV

La gama diésel utiliza el conocido bloque OM 654 EVO de cuatro cilindros y 2,0 litros, convenientemente actualizado para afrontar las futuras exigencias de Euro 7. Habrá dos niveles de potencia: 163 y 200 CV.

Utiliza turbocompresor de geometría variable e inyección common-rail a una presión de 2.200 bares y, además, puede funcionar con HVO100 y combustibles B10 y B20. No será, por tanto, un diésel completamente ajeno al proceso de descarbonización.

Además, todos los motores de combustión reciben un sistema eléctrico de 48 voltios con el nuevo generador-arrancador ISG 2.0, que puede añadir momentáneamente 23 CV y hasta 205 Nm. Gracias a ello puede recuperar energía al frenar y desplazarse por inercia con el motor térmico apagado.

La decisión tampoco resulta tan extraña observando el mercado. Como ya analizamos en Centímetros Cúbicos, el diésel sigue teniendo una presencia importante entre los coches premium alemanes, especialmente entre quienes recorren muchos kilómetros por carretera.

El nuevo Clase C
El nuevo Clase C | Mercedes-Benz

Gasolina, híbrido enchufable y hasta 100 km sin arrancar el motor

Tampoco faltarán opciones gasolina. El 2.0 M 254 EVO estará disponible con 177, 218 y 258 CV e incorpora un nuevo compresor auxiliar eléctrico alimentado por la instalación de 48 voltios para reducir el retraso del turbo y mejorar la respuesta a bajas revoluciones.

Por encima aparece el C 400 e 4MATIC híbrido enchufable. Combina gasolina y electricidad para desarrollar 395 CV y 650 Nm y utiliza una batería con 19,53 kWh útiles con la que puede recorrer hasta 100 kilómetros en modo eléctrico según WLTP. Admite carga a 11 kW en corriente alterna y, algo todavía poco habitual entre los PHEV, carga rápida en corriente continua de hasta 55 kW.

Interior del nuevo Clase C
Interior del nuevo Clase C | Mercedes-Benz

Por dentro cambia menos, pero su software cambia por completo

Mercedes ha sido bastante más conservadora con el habitáculo. Continúan el cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas y la pantalla central vertical de 11,9 pulgadas, aunque aparecen un nuevo volante, nuevos materiales, colores y molduras, además de una evolución del sistema Burmester 3D.

La verdadera revolución está detrás de las pantallas. El Clase C incorpora MB.OS y la cuarta generación de MBUX, con actualizaciones inalámbricas y un asistente que combina tecnologías de ChatGPT, Microsoft Bing y Google Gemini. La navegación se basa ahora en Google Maps y puede representar en tres dimensiones vehículos, motos, bicicletas y peatones detectados alrededor del coche.

También puede equipar hasta diez cámaras, cinco radares y doce sensores ultrasónicos. Entre sus asistentes están el cambio automático de carril en autopista, la frenada ante semáforos en rojo y señales de stop y las funciones automáticas de aparcamiento.

El nuevo Clase C
El nuevo Clase C | Mercedes-Benz

Mercedes moderniza el Clase C sin obligar a sus clientes a pasarse al eléctrico

También se ha revisado el chasis. La dirección del eje trasero puede girar las ruedas hasta 2,5 grados y reducir el diámetro de giro en 43 centímetros, hasta los 10,64 metros. Por debajo de 100 km/h giran en sentido contrario a las delanteras y, por encima de esa velocidad, en el mismo sentido para aumentar la estabilidad.

La aerodinámica sigue siendo excelente, con un coeficiente desde 0,24 Cd en la berlina y 0,26 en el familiar. Y sí, Mercedes seguirá ofreciendo este Clase C con carrocería Estate, cuyo maletero alcanza 490 litros y puede aumentar hasta 1.510 litros abatiendo los asientos.

Es probablemente lo más interesante de esta renovación. Mercedes está extendiendo a sus coches de combustión la estética, el software y buena parte de la tecnología que identificamos con su nueva generación eléctrica, pero sin obligar a que la elección mecánica vaya en la misma dirección.

Quien quiera un Clase C eléctrico tendrá uno completamente nuevo y construido sobre una plataforma específica. Pero quien todavía considere que un diésel microhíbrido de 200 CV es la herramienta ideal para hacer cientos de kilómetros por autopista seguirá teniendo esa posibilidad. El diseño mira claramente hacia el coche eléctrico; la gama de motores, al menos de momento, sigue poniendo los pies en la tierra.

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