Las infraestructuras que permiten a los vehículos desplazarse de un lado a otro llevan un gigantesco proceso de estudio previo para que el resultado final se adapte a las necesidades de los conductores. Sin embargo, en ocasiones se producen situaciones atípicas que pueden poner a prueba la capacidad de absorción de tráfico de las infraestructuras, teniendo que tomar soluciones alternativas como, por ejemplo, el uso de carriles reversibles. Pero, ¿qué es un carril reversible? VER VÍDEO.

Según la DGT, un carril reversible es aquel que se habilita para circular en sentido contrario del habitual con el fin de dar fluidez al tráfico durante épocas especiales, como por ejemplo en caso de accidente grave que bloquee una vía con gran cantidad de tráfico o en ocasiones temporales con gran carga de vehículos como en los desplazamientos veraniegos.

Los carriles reversibles suponen un punto de extra de atención a los conductores, ya que tienen que adaptar su conducción a unas circunstancias extraordinarias que no se dan habitualmente. Debes saber, como conductor o conductora, que el uso de carriles reversibles implica una serie de medidas por parte de los usuarios. La más importante es el cambio de límite de velocidad, que pasa a ser de, como máximo, 80 km/h en vías rápidas y de 50 km/h -o incluso menos- en vías urbanas.

Además, debes saber que en el caso de circular por un carril reversible deberás activar las luces de cruce de forma obligatoria, sea la hora del día que sea y sean cuales sean las condiciones de visibilidad. La distancia de seguridad debe duplicarse, y debes tener en cuenta que nunca, bajo ningún concepto, está permitido el adelantamiento, por lo que deberás permanecer en tu carril.