PRODUCCIÓN DESDE 2027
El coche de Ford que se fabricará en Valencia con el que quieren reconquistar Europa
La marca norteamericana pretende recuperar el terreno perdido en el Viejo Continente con nuevos modelos cargados de personalidad. El primero de ellos será un SUV que saldrá de la planta de Almussafes.

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Durante la transición entre siglos, Ford era una de las marcas que más coches vendía en Europa. En el año 2000, por ejemplo, se matricularon 1,2 millones de unidades bajo el sello norteamericano. No obstante, la marca ha perdido bastante terreno y en 2025, a pesar de un ligero aumento respecto a 2024, ha estado lejos del Top 5 en ventas, sumando solo 426.459, un triste 3,2% de cuota de mercado. Ford ya tiene un plan para la reconquista, y pasa por Valencia.
El éxito de la marca alemana en Europa a finales del siglo XX y principios del XXI estaba sostenido por modelos muy populares como el Ford Escort, el Focus, el Fiesta o el Ka. Si es capaz de reproducirlos en su cabeza, recordará que cada uno de ellos tenía una personalidad definida, sin faltar a la esencia estética del fabricante de ángulos redondos y diseños sin excentricidades.

Mucho terreno a recuperar
Desde la propia marca, echan parte de la culpa de la pérdida de protagonismo en Europa a la ausencia de personalidad de los nuevos modelos o las actualizaciones. Piensan que empezaron a generalizar los diseños y sus coches dejaron de ser tan llamativos para el público del Viejo Continente, muy sibarita con la estética de los vehículos que compra.
Ford sabe que no tiene tiempo que perder y ya tiene una estrategia para emprender la reconquista de Europa desarrollando coches que sí tengan un carácter propio. El primero de ellos se producirá en la planta de Almussafes, en Valencia, un SUV que se basará en la misma plataforma sobre la que se construye el Kuga, la C2, y tendrá motorizaciones híbridas y eléctricas.

Una caída drástica
Tiene todo el sentido, por lo tanto, que la producción (que empezará en 2027) se lleve a cabo en Valencia, donde ya ensamblan el Kuga, que no está dando mucho trabajo en la planta. En Almussafes, la masa de tareas ha caído drasticamente en los últimos años, y se estima que en 2026 solo salgan de la fábrica 84.000 vehículos, un descenso del 15% respecto a 2025.
Por eso, el inicio de la producción del nuevo SUV en 2027 se ve como una segunda oportunidad no solo para Ford en el mercado europeo, sino también para Almussafes dentro de la estrategia de la marca norteamericana. La planta valenciana recuperará vitalidad y empleo en un primer momento, y su futuro inmediato dependerá de la demanda en el mercado de este modelo que viene a rescatar a Ford.
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