ROMPE CON LA TRADICIÓN
BMW rompe una regla de 13 años para proteger uno de sus nombres más sagrados: el próximo M3 eléctrico no será un iM3
BMW ha confirmado que su primer M3 completamente eléctrico llegará en 2027 y se llamará simplemente BMW M3. Ni iM3, ni M3i.

Publicidad
Hay nombres que para una marca son prácticamente intocables. Y pocos pesan tanto dentro de BMW como las dos letras y el número que forman M3. Por eso, para su nueva generación eléctrica, BMW ha tomado una decisión que resulta mucho más importante de lo que parece: no habrá un BMW iM3.
El primer BMW M3 completamente eléctrico se llamará simplemente BMW M3. Sin una "i" delante, detrás ni en ningún otro sitio. Una decisión con la que BMW rompe, además, con la nomenclatura que lleva utilizando desde que lanzó el primer i3 en 2013 para identificar sus coches eléctricos.
La confirmación prácticamente definitiva ha llegado con los últimos adelantos del modelo, en los que BMW ya se refiere expresamente al coche como su primer M3 completamente eléctrico. Incluso los prototipos empleados por la marca llevan el nombre M3 claramente visible.

Para BMW, un M3 seguirá siendo un M3 aunque ya no tenga motor de gasolina
La decisión resulta especialmente llamativa porque BMW no está abandonando la letra "i" en el resto de su gama. De hecho, la alternativa eléctrica al Serie 3 se llama BMW i3, mientras que la versión deportiva desarrollada por BMW M prescindirá de esa denominación.
La lectura que deja la estrategia es bastante clara: BMW quiere que el sistema de propulsión deje de definir qué es un M3. La marca considera que el coche debe ganarse ese nombre por sus prestaciones, comportamiento y puesta a punto, no porque utilice seis cilindros, cuatro motores eléctricos o cualquier otra solución mecánica.
Y eso supone un cambio importante para un modelo que durante décadas ha estado estrechamente asociado al motor de combustión. El nuevo M3 eléctrico, conocido internamente como ZA0, estará basado en la arquitectura Neue Klasse y su llegada está prevista para 2027.

Cuatro motores eléctricos y un M3 de gasolina al mismo tiempo
BMW M está preparando además una configuración especialmente ambiciosa. El nuevo M3 eléctrico empleará cuatro motores, uno asociado a cada rueda, lo que permitirá gestionar individualmente el par disponible y desarrollar sistemas de vectorización mucho más sofisticados que los utilizados actualmente.
BMW lleva tiempo trabajando precisamente en una nueva generación de controles electrónicos capaces de coordinar propulsión, frenada y dinámica del vehículo de una forma mucho más rápida. Es una de las bases tecnológicas de la Neue Klasse y tendrá especial importancia en los futuros modelos de BMW M.
Pero quizás lo más interesante es que la llegada del eléctrico no significará la desaparición inmediata del M3 de combustión. BMW está desarrollando también un sucesor con motor de gasolina, previsto para alrededor de 2028 y conocido internamente como G84.
Eso podría provocar una situación inédita: durante algunos años podrían convivir dos BMW M3 completamente diferentes, uno eléctrico y otro con motor de combustión. Una estrategia muy distinta a la de sustituir directamente una tecnología por otra.
El actual modelo ya ha demostrado hasta dónde puede llegar esa fórmula tradicional. En Centímetros Cúbicos hemos probado, por ejemplo, el BMW M3 Competition M xDrive Touring, con su seis cilindros en línea de 3,0 litros y una configuración capaz de combinar prestaciones de deportivo con una carrocería familiar.

BMW no quiere que el eléctrico parezca un M3 de segunda categoría
Precisamente ahí parece estar la explicación de la decisión. Bautizarlo como iM3 habría permitido reconocer inmediatamente que se trata de la variante eléctrica, pero también habría creado una separación entre el M3 tradicional y el nuevo modelo.
BMW ha elegido el camino contrario. No quiere presentar el eléctrico como una derivación del M3, sino como un M3 de pleno derecho.
Será probablemente una de las decisiones más discutidas por los aficionados cuando llegue al mercado, porque el M3 lleva cuatro décadas construyendo buena parte de su reputación alrededor de sus motores de combustión. Pero BMW parece tener clara la apuesta: dentro de la próxima generación, lo importante no será si el coche tiene escape o batería.
Más Noticias
Si consigue comportarse como un M3, para BMW será un M3.
Publicidad






