Los Trastornos de la Conducta Alimentaria son una serie de trastornos que se caracterizan por alteraciones que se relacionan con la actitud y el hábito de comer, con la distorsión de la imagen corporal con consecuencias en su salud a corto, medio y largo plazo.

¿Cuáles son los signos de alerta?

  • 1. Empieza a interesarle de forma desmedida todo lo relacionado con la nutrición: etiquetado, calorías, etc…
  • 2. Obsesión por la báscula pesándose a diario.
  • 3. Cambios en su forma de comer: deja de comer alimentos que antes comía, aparta alimentos del plato, disminuye cantidades.
  • 4. Rechazo a las comidas con la familia o con más amigos.
  • 5. Comentarios continuos a cerca del peso, talla, etc…
  • 6. Aumento de la actividad física y frustración llamativa e ira si no pueden llevarlo a cabo.
  • 7. Pérdida de peso injustificadas y prolongadas en el tiempo.
  • 8. Acudir al baño tras las comidas.
  • 9. Si la regla deja de ser regular y empieza con faltas.
  • 10. Control excesivo de todo lo que entra en casa y malestar ante la presencia de alimentos que ellos consideran “prohibidos”.

Y es que la adolescencia es una etapa de desafíos ¿verdad? A muchos padres nos resulta difícil porque muchos de sus cambios se escapan a nuestro control; definitivamente empiezan a ser personas autónomas e independientes y esto, como padres, al principio nos genera cierto desasosiego.

Ya no son niños… Algo está cambiando y lo está haciendo muy rápido.

  • ¿Ves que tu hija o tu hijo empieza a relacionarse con la comida de una forma extraña?
  • ¿Empieza a preocuparse mucho por su peso, por su imagen corporal, por la nutrición en particular?

Cuidado porque podría ser el inicio de un trastorno de conducta alimentaria entre los que se encuentran la anorexia nerviosa y bulimia.

El 85% de los casos aparece entre los 14 y los 18 años, aunque puede iniciarse a cualquier edad y por cada 10 pacientes, 9 son chicas y uno es chico.

El perfil del paciente con anorexia nerviosa es una adolescente, delgada, con excesiva preocupación por la imagen corporal y la comida.

Los rasgos de personalidad más frecuentes son:

  • 1) Son muy perfeccionistas y con gran nivel de autoexigencia.
  • 2) Negación del hambre.
  • 3) Inmadurez afectiva y en las relaciones de pareja.
  • 4) Fuerte dependencia de su entorno.
  • 5) Aislamiento social.

Es frecuente la asociación con otros trastornos psiquiátricos.

La paciente con Bulimia nerviosa sin embargo, es una adolescente, con peso normal o sobrepeso y con baja autoestima. Tienen una preocupación excesiva por la alimentación, suelen tener ciclos de dietas extremas y ayuno a lo largo de su vida y suelen hacer una actividad física irregular.

En la última década hemos observado un incremento notable tanto en chicas como en chicos, aunque sigue siendo más frecuente en mujeres en una relación 10 a 1.

Y ahora que ya conoces los signos de alerta, no dudes en consultar con tu médico si tienes cualquier duda. Nosotros los padres somos los que más tiempo estamos con nuestros hijos alrededor de una mesa, pongamos los cinco sentidos y detectemos a tiempo.