El aceite de coco no fue solo una moda pasajera. Este producto triunfa tanto entre los amantes de la alimentación natural como entre quienes no lo son tanto; y es que son muchos los beneficios y propiedades de este aceite vegetal y que podemos aprovechar en la cocina y en el spa.

Comencemos por conocer un poco mejor qué es el aceite de coco y cuáles son sus características y propiedades. Lo ideal es que optemos por un aceite de coco virgen extra en lugar de por uno refinado. Estos son los dos tipos más comunes que se encuentran en el mercado.

El aceite de coco virgen extra se obtiene tras prensar la pulpa del coco en frío, sin que intervenga ningún proceso físico ni químico, como explican en lamasia.es. Lo máximo que se hace con él es filtrarlo para evitar que se cuelen trozos de pulpa que no hayan sido bien prensados durante el proceso.

Sin embargo, para elaborar el aceite de coco refinado se utilizan una serie de agentes químicos o variaciones en la temperatura, según sea el procedimiento. Algunos de los motivos por los que se refina este aceite son para hidrogenarlo y conseguir que se mantenga siempre líquido, para eliminar su olor o sabor, para blanquearlo… Además, para conseguirlo, se suele utilizar aceite de coco de menor calidad. Estos motivos hacen que desde los expertos desaconsejen su consumo, especialmente en la cocina.

El aceite de coco virgen o extra virgen tiene propiedades antioxidantes. En un estudio con roedores, pareció reducir el estrés. Los investigadores creen que el aceite de coco virgen podría ser útil para tratar algunos tipos de depresión.

En cuanto a su composición nutricional, el aceite de coco contiene minerales, como el hierro, además de vitaminas E y K. También contiene numerosos ácidos grasos como el ácido láurico, cáprico, mirístico, palmítico, linoleico y oleico.

Principales usos del aceite de coco en la cocina:

1. Como sustituto del azúcar para preparar postres o batidos.

2. Como sustituto de la mantequilla para tostadas.

3. Para asados, tempuras, salteados, wok y parrilladas.

No obstante, no hay que perder de vista sus calorías y que, al ser una grasa saturada es más resistente a la oxidación y polimerización que los aceites de girasol y oliva, como explica en su web la nutricionista Gemma Morales. Pero cuando lo calentamos, exhibe un bajo punto de ahumado (171ºC), y su uso en la fritura continua conduce a la producción de sustancias cancerígenas, como hidrocarburos policíclicos aromáticos y aminas aromáticas. Se prefieren los aceites con puntos de ahumado más altos para el secado profundo, como el aceite de canola (238°C), el aceite de maíz (232°C) y el aceite de soja (238°C). De este modo, la experta resume que si deseamos incluir el aceite de coco en nuestra dieta lo mejor sería no superar las recomendaciones actuales de ingesta de las grasas saturadas: hasta el 10% de la ingesta calórica total.

Las grasas saturadas son de las consideradas dañinas, junto con las grasas trans. Alimentos como la mantequilla, el aceite de palma, el queso y la carne roja también tienen grandes cantidades de grasas saturadas. Algunos expertos han relacionado las grasas saturadas con las enfermedades cardiovasculares y de otro tipo, según MedicalNewsToday.

Aceite de coco para uso cosmético

Donde sin duda arrasa el aceite de coco es en el mundo de la belleza. Son muchos los personajes conocidos e influencers que han hecho gala de usar este aceite vegetal para embellecerse, pero ¿cómo podemos usar el aceite de coco en el cuerpo?

1. En el cabello: se puede usar para como acondicionador para hidratar de medios a puntas, en mascarillas caseras y para evitar el encrespamiento. Por su composición ayudará a reparar las fibras lastimadas del cabello. Además, el aceite de coco tiene propiedades antimicóticas y antimicrobianas que pueden ayudar a solucionar problemas de caspa, irritación, picor o

descamación.

2. En el rostro: el aceite de coco, que penetra fácilmente en la piel, puede usarse para hidratar y como tratamiento antiarrugas. También hay quien lo utiliza como desmaquillante en una primera fase del proceso.

3. Para el resto del cuerpo: hidratación máxima. Eso es lo que se consigue con el aceite de coco, que también sirve para atenuar las estrías y como tratamiento para después del sol.