La experiencia de tener un grano interno es algo que no es olvida. En el caso de los granos de los que hablamos, los granos internos, más que por el daño estético que ocasionan, por el daño en sí, por el dolor, ya que, a diferencia de otro tipo de granos, estos duelen y pueden doler mucho.

La causa exacta de este tipo de granos no siempre está clara, pero los investigadores y dermatólogos han identificado varios los factores que aumentan la probabilidad de aparición del acné. Las glándulas sebáceas pueden producir ocasionalmente demasiado sebo.

El exceso de sebo se mezcla con las células muertas de la piel y puede formar un tapón en el folículo, lo que provoca acné. Las bacterias que viven en la piel pueden infectar los folículos obstruidos, causando pápulas, pústulas, nódulos o quistes.

Factores que favorecen la aparición de granos

Uno de los factores es hormonal, por lo que estos granos internos -y de los otros también- suelen aparecer alrededor del ciclo menstrual de la mujer. Pero también pueden ser genéticos o relacionados con fármacos que contienen corticosteroides, testosterona o litio. Otras posibles causas son debido a:

  • Productos cosméticos o cutáneos irritantes o comedogénicos
  • Estrés
  • Presión o fricción de la ropa ajustada, cascos, mascarilla, etc.
  • Contaminación o humedad del aire
  • Apretar o rascar los granos
  • Uso de exfoliantes fuertes

Aquellos granos de color rojizo y que están en capas internas, son abultados y sin una cabeza central blanca son conocidos como granos enquistados o pápulas. El gran problema de estos granos internos es que duelen y que suelen tardar bastante tiempo de desaparecer. A diferencia de una pequeña espinilla o barrillo, estos granos son inflamaciones profundas y cualquier intervención que hagamos sobre ellos puede empeorar mucho más la situación.

Lo mejor sería tratar de prevenirlos, aunque como vemos en la lista de posibles causas, no parece una tarea sencilla. No obstante, si bien no podemos cambiar nuestra herencia genética, sí que podemos tomar algunas precauciones para tratar de evitar en lo posible que nuestra piel se llene de estos molestos granos internos.

Consejos para prevenir los granos internos

1. Lávate la cara solo dos veces al día o cuando sudes. La piel propensa a desarrollar granos internos puede irritarse si se limpia con más frecuencia.

2. Evita frotar la piel del rostro. La piel propensa a la aparición de granos puede tener sentirse con grasa o suciedad, pero no debe porque eso puede empeorar el acné.

3. Utiliza productos para el cuidado de la piel que no provoquen acné. Busca productos cuya etiqueta indique que son no comedogénicos, no acnegénicos o libres de aceite.

4. Lava regularmente las fundas de las almohadas y otros artículos que toquen la cara. Las células muertas de la piel y las bacterias pueden acumularse en los tejidos y obstruir los poros.

5. Pide consejo a un dermatólogo. Si los granos internos siguen apareciendo con regularidad o se agravan, un dermatólogo puede ayudarte.

Una vez que tienes el problema lo más importante es saber cómo solucionarlo

Como eliminar un grano interno

Lo primero que tenemos que decirte quizás no te va a gustar, pero es la verdad: no los vas a poder quitar de un día para otro. Como ya sabes, están profundos y no tienen absceso… paciencia. Sigue los siguientes consejos.

1. Evita el impulso de apretar y reventar el grano. No va a funcionar y vas a extender la infección.

2. Ponte una gasa o toalla tibia durante 10 a 15 minutos tres o cuatro veces al día. Esto puede permitir que el grano libere el pus y se cure.

3. Utiliza un adhesivo o parche para granos. para el acné. Es como una venda que se coloca directamente sobre el grano interno. En teoría, el adhesivo ayuda a eliminar las bacterias, el sebo y la suciedad.

4. Aplica un antibiótico tópico. También reducen la inflamación. Si los granos internos son recurrentes, estos productos pueden utilizarse alrededor de la zona afectada como medida preventiva. Los antibióticos tópicos más comunes para el acné son la clindamicina y la eritromicina.

5. Aplicar aceite de árbol de té. Puede ser una alternativa suave a los antibióticos y a los productos químicos de venta libre. Puedes encontrar el aceite en una tienda de productos naturales, pero también hay productos con aceite de árbol de té disponibles en la farmacia. Para una eficacia óptima, tendrás que utilizar un producto que tenga al menos un 5% de aceite de árbol de té. Aplícalo dos veces al día hasta que el grano interno se cure por completo.

Los granos internos son una de las formas de acné más difíciles de tratar. Se necesita tiempo y perseverancia para eliminarlos y evitar que se dañe la piel. Si un grano interno no responde a los tratamientos caseros, lo mejor es acudir a un dermatólogo. Puede ofrecerte soluciones como las inyecciones de cortisona para reducir la inflamación y promover la curación rápida.