Hoy el Consejo Interterritorial ha acordado las medidas anticovid para este nuevo curso cuyo objetivo es el de la "máxima presencialidad". ¿Es necesario seguir con ellas en los colegios? Los expertos lo tienen claro: "Sí". Al menos al principio y más con una variante Delta que ha demostrado ser mucho más contagiosa que las anteriores; y los adolescentes aún en proceso de vacunación. Por ello, padres, madres, familias y sociedad en general, se preguntan: ¿se contagiaran ahora más los niños, que son los únicos que no están vacunados?

Los pediatras de atención primaria recordaron que son precisamente “los alumnos de Infantil y Primaria los que no estarán vacunados al inicio del curso, por lo que son más susceptibles de contagiarse y propagar el virus”. Es por ello, que es necesario extremar precauciones y mantener las mismas medidas que el curso pasado. Más aún cuando “la mayor transmisibilidad de la variante Delta ha hecho que aumenten los contagios en campamentos de verano durante este 2021, pese a adoptarse las mismas medidas que en 2020”.

Los alumnos de Infantil y Primaria son los únicos que no estarán vacunados al inicio del curso, por lo que son más susceptibles de contagiarse y propagar el virus

AEPap

Una de las medidas que se va a seguir adoptando es la ventilación cruzada: "Para prevenir los contagios es fundamental la ventilación cruzada en todos los espacios", tal como ha comentado en rueda de prensa la ministra de Educación Pilar Alegria ante la pregunta de si se se iba a apostar por filtros hepa al igual que Reino Unido.

Hay que seguir con las medidas en las escuelas

“Con este maldito virus, hemos aprendido que hay que ir siempre por delante, que es preferible comenzar el curso con más medidas e irlas quitando según vaya evolucionando de la pandemia”, afirma a laSexta la Dra. Teresa Cenarro, pediatra y vicepresidenta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap).

Ahora en la vuelta al cole, podemos encontrarnos con dos escenarios posibles, según sugiere esta experta. Por un lado, como sabemos que el virus necesita huéspedes para sobrevivir, puede que tal como se ha demostrado en esta quinta ola, se contagien más las personas que no están vacunadas y que por tanto, el virus tenga en los niños su reservorio y sea este grupo de edad el que más coronavirus pueda tener.

Y por otro lado, puede ocurrir que como población adulta está vacunada, le pongamos dificultades al virus y no pase nada. “Pero esto hasta que no empiece el curso no lo podemos saber”, afirma. Por ello, lo más lógico y mejor será seguir, de momento, con las mismas medidas de prevención dentro de las escuelas.

Hemos aprendido que tenemos que ir siempre por delante del virus, es preferible comenzar el curso con más medidas e irlas quitando según vaya evolucionando la pandemia

Dra. Teresa Cenarro, pediatra

Tal como cuenta el Dr. Quique Bassat, coordinador del Grupo de Trabajo de la Asociación Española de Pediatría (AEP) para la Reapertura de la Escolarización, “en el mes de mayo cuando se actualizaron las recomendaciones previstas para la vuelta al cole de este curso (2021/2022), cuando aún no había empezado la 5º ola y estábamos en una situación mejor de la que estamos ahora, ya dijimos que las dos premisas para relajar las medidas tendrían que ser que la incidencia fuera baja y los adolescentes estuvieran vacunados”.

Pasado el verano -continúa- estamos en un escenario mucho peor en cuanto a incidencia, más del doble de lo que teníamos cuando se hicieron esas recomendaciones en el mes de mayo, y con un porcentaje de adolescentes vacunados aún bajo, aunque es cierto que la vacunación en ese grupo de edad está yendo muy bien. Por todo ello, no tiene sentido relajar las medidas en las escuelas -más teniendo circulando la variante Delta-.

El COVID es leve en niños y el 50% son asintomáticos

Es importante recordar y lanzar -de nuevo- un mensaje tranquilizador a las madres y los padres y es que el COVID en niños es una enfermedad leve; donde ingresan el 1% de los niños infectados. Según informa Bassat, “se calcula que 1 de cada 100 niños menores de 18 años que se infectan, desarrollan enfermedad grave suficiente para tener que ir al hospital. La mortalidad por suerte es bajísima, pero por desgracia no es cero”.

Según los datos de un estudio español publicado recientemente en la revista European Journal of Pediatrics en el que se han analizado a casi 6000 niños menores de 14 años, de la comunidad autónoma de Aragón infectados de coronavirus entre mayo y octubre del 2020, el 0,52% requirió ingreso hospitalario, el 0,05% lo hizo en UCI y -desgraciadamente- se contabilizó una muerte (0,02%).

Por otro lado, como ya adelantó a laSexta la doctora Concha Sánchez, presidenta de la Aepap, más del 50% de los niños infectados fueron asintomáticos. Y los niños que desarrollaron síntomas, fueron la fiebre (58,1%) y la tos (46,7%) los más frecuentes. Así, podemos afirmar, tal como rezan las conclusiones de este estudio español que “la infección por SARS-CoV-2 es como otras infecciones virales respiratorias leves en la población menor de 15 años”.

Se ha visto incluso, sostiene Cenarro, que los niños y niñas infectados por este coronavirus tienen menos síntomas que cuando se contagian de otros virus respiratorios como por ejemplo, la gripe. “No obstante, es importante destacar que los contagios en menores de 14 años han aumentado en toda España. En concreto, en Aragón se ha pasado de un 10-12% de casos a un 25% hace apenas dos semanas”.

Más del 50% de los niños infectados fueron asintomáticos y los síntomas más comunes en niños que sí desarrollaron sintomatología fueron la fiebre (58,1%) y la tos (46,7%)

Estudio español publicado en 'European Journal of Pediatrics'

Así y como señala en este informe, uno de los firmantes del estudio el Dr. César García Vera, del grupo de Patología Infecciosa de AEPap, diversos estudios pediátricos recientes han mostrado que los niños y niñas infectados por SARS-CoV-2 enferman de forma muy leve, muchos sin presentar síntomas, y con una tasa de enfermedad grave y de ingresos hospitalarios muy inferior a la de otros virus respiratorios en población pediátrica, como la gripe o el virus sincitial respiratorio. Sin embargo, “no hay que olvidar el papel demostrado por los menores como transmisores de esta enfermedad al resto de la comunidad”.

Por último, es importante mencionar los casos de COVID persistente en niños. Aunque la cifra es mucho menor que los adultos, y también la gravedad, se estima que “entre un 4,5 y un 10% de los niños, tengan o no clínica en el momento inicial, pueden acabar desarrollando un COVID persistente”, expone Bassat.

El COVID persistente en niños -explica- “es más leve que en los adultos porque muchas de las secuelas del COVID persistente en adultos vienen dadas por una afectación grave de los pulmones que deja una dificultad respiratoria crónica o una insuficiencia respiratoria crónica”. En los niños, esto es menos frecuente que dentro de ese porcentaje de niños que desarrolla este COVID persistente, la sintomatología siga o persista durante semanas, incluso meses. De hecho, aún estamos siguiendo a algunos niños que se infectaron en la primera ola”.

Si el niño tiene síntomas, hay que confirmar que no es COVID

Faltan apenas dos semanas para que comience el curso escolar y con todo lo explicado, parece prudente, según los expertos en pediatría, seguir con las medidas en los colegios para precisamente, controlar los contagios en niños menores de 12 años (la única población sin vacunar) y por ende, también la transmisión del virus. “No olvidemos que el virus necesita huéspedes para vivir y aunque los vacunados pueden infectarse y contagiar, parece que (los vacunados) lo hacen mucho menos”, recuerda Cenarro. Según informaba la doctora Olga Mediano, "se estima que los vacunados se infectan un 50% menos y trasmiten la enfermedad un 50% menos, pero pueden por tanto, contagiarse y contagiar".

“En los periodos en que los niños han estado bajo el control de medidas de prevención en las escuelas, no ha habido brotes y no ha habido tampoco, prácticamente transmisión en el interior de las escuelas. Y además, en el momento en que había un caso, se asilaba y no daba pie a más casos”, sostiene Bassat. Ahora mismo -añade el experto- el que no haya brotes es más complicado de garantizar porque la variante Delta es más contagiosa y podría a lo mejor, causar brotes en el interior de las escuelas, y eso es lo que queremos evitar: “Si se reducen las medidas podrían producirse esos brotes y estaríamos dando un paso atrás. Yo no me la jugaría: empezaría fuerte al principio y luego ya podremos ir relajando”.

En los periodos en que los niños han estado bajo el control de medidas de prevención en las escuelas, no ha habido brotes y no ha habido tampoco, prácticamente transmisión en el interior de las escuelas

Dr. Quique Bassat, pediatra

No obstante, no podemos olvidar tampoco que ahora, al comienzo de curso, podemos tener los últimos coletazos del verano. Es decir, los niños infectados lo traerán de casa al colegio, por lo que si hay medidas, la transmisión será mucho menor.

“Los inicios de curso -al volver de vacaciones- siempre son complicados y las infecciones que se detectan en los primeros días vienen de fuera.Y es normal, porque lo que detecta en las escuelas es lo que pasa en la comunidad y en la comunidad sigue habiendo una incidencia muy alta por lo que los primeros 10-15 días de escuela estaremos detectando esos últimos coletazos del verano. Pero después con el funcionamiento adecuado de los grupos burbujas y demás medidas, estará todo controlado. al igual que el año pasado”, explica Bassat.

También, recuerda por su parte Cenarro, aunque para los niños el COVID sea por regla general, algo leve y además lo pasen mejor que con otras infecciones respiratorias, “no sabemos el papel que pueden hacer como reservorio para infectar a los que tienen a su alrededor. Lo que hay que hacer es ir consiguiendo más inmunidad de grupo y no relajar las medidas que ya están implantadas en los colegios”. Es importante decir que "la pandemia es un problema global y no individual, por lo que tenemos que actuar conjuntamente, todos tenemos que poner nuestro granito de arena. Por ello, es mejor no relajar medidas, seguir igual e irlas después disminuyéndolas".

Un consejo para los padres y madres es que “en el momento en que veamos que nuestros hijos tengan síntomas respiratorios, confirmen realmente que no se trata de COVID”, aconseja Bassat. Puede ser aconsejable hacerle un test de antígeno y por supuesto que no vaya al colegio. Además, con esta pandemia, hemos aprendido que "los niños no pueden ir al colegio teniendo fiebre, o estando malos (sea de COVID o de otros virus) por lo que sería importante facilitar medidas de conciliación laboral para que cuando el niño esté malo se pueda quedar en casa", finaliza Cenarro.