Como todo en la vida, depende. También en cuándo es mejor hacer ejercicio físico: si por la mañana o por la tarde. Todos sabemos los beneficios que tiene para la salud, la práctica de ejercicio de forma regular. También sabemos cuánto ejercicio es necesario realizar a la semana para obtener esos resultados.

Sin embargo, no hay tanto consenso sobre cuál es la mejor hora para realizarlo, aunque sí hay indicaciones o recomendaciones sobre qué tipo de actividad es mejor evitar en algunos momentos del día.

Por un lado, y de forma general, "podríamos decir que el ejercicio es beneficioso de forma global. Y siempre será más beneficioso que no hacer nada. Por tanto, el momento del día más adecuado va a depender de nuestra agenda diaria y de nuestras posibilidades", afirma a laSexta el Dr. Xoan Miguens Vázquez, médico rehabilitador y vicepresidente de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF). Porque es mejor hacerlo que no hacerlo.

Por otro lado, debemos saber que "siempre será mejor hacer ejercicio de intensidad moderada en cualquier momento del día que realizar un ejercicio vigoroso en los momentos más extremos del día", añade el experto. Es decir, "deberíamos evitar hacer actividad física intensa antes de acostarnos o inmediatamente después de levantarnos".

Mejor hacer ejercicio de intensidad moderada en cualquier momento del día que realizar un ejercicio vigoroso en los momentos más extremos del día

Dr. Xoan Mingues, SERMFEF

Por tanto, afirma que "fuera de estos dos extremos, podemos asumir que es razonablemente seguro y eficaz realizar una actividad física moderada entre 30 y 60 minutos en función de nuestras disponibilidades, y preferiblemente a diario".

Recordemos que según las recomendaciones de actividades físicas que marca la Organización Mundial de la Salud (OMS) son: como mínimo, debemos realizar 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica intensa. Actividades de tipo aeróbico son por ejemplo, caminar, correr, nadar, bailar etc. A esto, hay que sumarle ejercicios de fuerza, al menos 2 veces por semana.

Ejercicio vigoroso, mejor por la tarde

Hay algunos tipos de ejercicios que es más recomendable realizarlos por la tarde y otros será más recomendable por la mañana. La clave: el estado físico de nuestro cuerpo. También y como explicamos en este artículo, para fortalecer el sistema inmune, es mejor realizar realizar ejercicio moderado.

Tal como explica Miguens, a primera hora de la mañana no sería un buen momento para hacer una actividad vigorosa. El motivo es "porque el riesgo de lesión sería mayor debido a que nuestros tendones y nuestros músculos, después del reposo nocturno, no estarían preparados para realizar de una forma brusca una actividad física intensa".

Para ejemplificarlo mejor, el experto explica que en las culturas orientales suelen realizar ejercicio por las mañanas. "Pensemos en el Taichí chino. Éste es un ejercicio en el que se realizan movimientos suaves ergonómicos muy cuidados, de modo que respetan la biomecánica y la fisiología de nuestras articulaciones y no supone una actividad de impacto o de intensidad elevada para nuestro organismo".

Estos datos son importantes, continúa el experto, "porque por las mañanas nuestros tendones y nuestros músculos después de todo el descanso nocturno están a una menor temperatura, y por tanto con una menor cualidad elástica. Esto hace que ejercicios suaves de economía cuidadosa sean bien tolerados y además nos ayuden a activar todo nuestro sistema musculoesquelético de forma global y aconsejable".

Mejor hacer ejercicio físico de forma vigorosa por la tarde que por la mañana, pero mejor evitar la última hora del día o muy tarde (hacía la tarde-noche) porque podría dificultarnos el sueño y el descanso

Por ello, sería más recomendable hacer ejercicio vigoroso por la tarde que por la mañana. "Hacia la tarde nuestro sistema musculoesquelético después de estar activado todavía tiene la temperatura adecuada para asumir actividades de mayor intensidad. Pero también es cierto que si las realizamos muy tarde, ya hacia la noche, podría interferir con nuestro ciclo de sueño y dificultar por tanto, la conciliación de nuestro descanso", matiza el doctor.

No obstante -como hemos comentado antes- el mejor momento será cuando pueda cada uno, sobre todo en personas sanas y sin patologías. En el caso de tener algunas patologías, como por ejemplo enfermedades cardíacas, "no estaría aconsejado realizar actividad vigorosa a primera hora de la mañana, puesto que aumentaría sus cifras tensionales ya de por sí aumentadas", indica Mingues. También es importante anotar que si hay algún proceso de enfermedad, la indicación del ejercicio debería ser más precisa y personalizada, en cuanto la intensidad del ejercicio, modalidad, frecuencia y duración.

Sin embargo -por último- el mensaje que tenemos que trasladar, sostiene el experto, es que "para una persona sana y sin ninguna enfermedad, es que tiene poca importancia el momento del día en el que realice la actividad, siempre y cuando ésta no sea muy vigorosa o no se aproxime ni a la primera hora de la mañana ni a la última hora de la noche antes de acostarse".