PORTUGAL

Bom Jesus do Monte de Braga, uno de los santuarios más espectaculares de Portugal

Viajamos hasta la ciudad portuguesa de Braga para conocer todos los detalles sobre Bom Jesus do Monte.

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Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Portugal, concretamente hasta Braga. Allí nos topamos con un gran número de construcciones y monumentos verdaderamente sorprendentes e impresionantes, como es el caso del Santuario de Bom Jesus do Monte, cuyo significado es “Buen Jesús del Monte”.

Es importante tener en cuenta que estamos ante uno de los mejores ejemplos en cuanto a lugar de peregrinaje se refiere. Entre otras tantas cuestiones, destaca especialmente por sus imponentes escaleras barrocas con el que se salva un desnivel de aproximadamente 116 metros. En julio de 2019, Bom Jesus do Monte fue inscrito como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, por lo que se ha convertido en una de las grandes atracciones turísticas de la ciudad portuguesa.

Bom Jesus do Monte de Braga, a través de su historia

Para comenzar, debemos saber que numerosas cumbres de Europa, y especialmente de Portugal, han sido lugares de devoción religiosa desde la antigüedad. Al parecer, la de Bom Jesus fue una de ellas. A pesar de todo, el primer indicio que tenemos de la existencia de una capilla, la de la Santa Cruz, nos hace viajar al año 1373. Esta pequeña edificación se reconstruyó en los siglos XV y XVI.

Con posterioridad, concretamente en 1629, se erigió una iglesia de peregrinaje dedicada a Bom Jesús, con nada más y nada menos que seis capillas dedicadas a la Pasión de Cristo. El Santuario que conocemos en la actualidad comenzó a construirse en 1722 bajo el patrocinio de Rodrigo de Moura Telles, Arzobispo de Braga. De hecho, se puede ver su escudo de armas en la entrada, justo al principio de la escalera.

Es importante mencionar que las obras de las primeras capillas, iglesia y escaleras se desarrollaron a lo largo del siglo XVIII. En la década de 1760, en una zona situada detrás de la iglesia, que se conoce como Terreiro dos Evangelistas, se construyeron tres capillas octogonales con estatuas que describían episodios que tuvieron lugar después de la Crucifixión, como es el encuentro de Jesús con María Magdalena. Alrededor de estas capillas encontramos cuatro fuentes barrocas con estatuas de los evangelistas.

Bom Jesus do Monte, Braga
Bom Jesus do Monte, Braga | Imagen de Jocelyn Erskine-Kellie from London, UK, licencia: CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons

Aproximadamente en el año 1781, el arzobispo Gaspar de Braganza optó por completar el conjunto, añadiendo un tercer tramo de escaleras, así como una nueva iglesia. En cuanto al primer elemento, también es zigzagueante y está dedicada a la Fe, la Esperanza y la Caridad, es decir, las Tres Virtudes Teologales. Cada una de ellas cuenta con su fuente.

La vieja iglesia se demolió y se erigió una nueva siguiendo un estilo neoclásico. Obra de Carlos Amarante, este templo comenzó su construcción en 1784 y fue consagrada en 1834. El retablo principal está dedicado a la Crucifixión. En el siglo XIX, la zona alrededor del templo y la escalera, se expropió con el fin de convertirlo en un parque. En 1882, para facilitar el acceso al Santuario, se decidió construir el Elevador do Bom Jesus que unía la ciudad de Braga con la colina.

Lo que es un hecho es que el Santuario de Bom Jesus do Monte ha servido de inspiración para otros tantos lugares de Portugal, como Lamego, así como de Brasil (Santuario de Congonhas). Al subir las escaleras, los peregrinos encontraban un auténtico programa teológico que contrastaba a la perfección los sentidos del mundo material con las virtudes del espíritu. Por si fuera poco, tenían la oportunidad de experimentar las escenas de la Pasión de Cristo. El final de aquel esfuerzo era la iglesia ubicada en la cima de esa colina. Además, el hecho de que haya varias fuentes a lo largo de estas escaleras ofrecen al creyente una idea de purificación. ¡Es sencillamente impresionante!

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