FRANCIA
Santuario de Nuestra Señora de Lourdes: cuándo se produjeron las apariciones y por qué se erigió
Viajamos hasta Francia para conocer el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, uno de los centros de peregrinación católica más importantes del mundo.

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Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Francia, concretamente hasta la zona en la que se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes. Se trata de un conjunto de edificaciones dedicadas a la veneración de la Virgen María en Lourdes. El complejo incluye las basílicas de Nuestra Señora del Rosario, de la Inmaculada Concepción y de San Pío X, así como la gruta de las apariciones en la que la Virgen se presentó ante Bernadette Soubirous.
Santuario de Lourdes, a través de su historia
Para comenzar, debemos tener en cuenta que su origen tiene lugar en el siglo XIX. Todo comenzó cuando, entre febrero y julio de 1858, una campesina de 14 años llamada Bernadette Soubirous tuvo una visión de la Virgen María mientras intentaba cruzar el arroyo del Gave de Pau con su hermana y una amiga. La visión en cuestión era de la Virgen María junto a un rosal a la entrada de la Gruta de Massabielle, y la vio hasta en 18 ocasiones.
A pesar de que se lo confesó a su hermana y le pidió discreción, lo cierto es que no pudo cumplir su palabra. Los padres se enfadaron y le prohibieron regresar a la gruta, pero Bernadette Soubirous hizo caso omiso. En el momento en el que se produjeron estas apariciones, la gruta se encontraba a las afueras de la ciudad, en un terreno común que era utilizado para pastoreo de animales o recogida de leña.

La Señora siempre aparecía en el mismo lugar: en un nicho sobre la cavidad principal de la gruta en el que crecía un rosal silvestre. Cabe destacar que la Virgen María dio varias instrucciones a Bernadette Soubirous, entre las que se encuentran las siguientes: “Ve a beber del manantial”, “Ve a decir a los sacerdotes que construyan una capilla aquí” y “Haz que el pueblo venga aquí en procesión”.
Como era de esperar, el interés por las apariciones comenzó a crecer exponencialmente, hasta tal punto que los visitantes curiosos comenzaron a ser reemplazados por peregrinos, que acudían a ese lugar por las historias de apariciones y milagros. En 1861, el abate Dominique Peyramale junto al obispo Monseñor Bertrand-Sévère Mascarou Laurence compraron la gruta y los terrenos que la rodeaban e, inmediatamente, se dedicaron a modificar la zona con el fin de hacerla más accesible. Por si fuera poco, empezaron a construir la primera de las iglesias que, en la actualidad, es conocida como la cripta.
En 1864, el escultor Joseph-Hugues Fabisch recibió el encargo de crear una estatua de Nuestra Señora de Lourdes basada en las descripciones de Bernadette Soubirous. Esta estatua descansa en el nicho donde la Señora se apareció a la joven campesina. Aunque el rosal silvestre original fue destruido por peregrinos poco después de las apariciones, se plantó uno nuevo en las inmediaciones.

Como consecuencia de la agitación política francesa que provocó la separación entre Iglesia y Estado, la propiedad y los terrenos del Dominio fueron confiscados a la Iglesia y devueltos a la ciudad en 1910. El entonces obispo Monseñor François-Xavier Schoepfer impugnó esta acción y se le permitió alquilar el Dominio a la ciudad hasta 1914, cuando se produjo el estallido de la Primera Guerra Mundial. Con posterioridad, en 1941, una visita del Mariscal Pétain a Lourdes supuso el reconocimiento oficial del Dominio.
En la actualidad, junto a esa gruta de las apariciones, se encuentra un Santuario y un lugar de peregrinación. Cabe destacar que la Gruta y la Basílica de la Inmaculada Concepción de Lourdes constituyen el santuario original, mientras que el conjunto de templos que tienen como centro la Gruta recibieron, con posterioridad, el nombre de Santuario de Nuestra Señora de Lourdes. ¡Sorprendente!
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