JAPÓN

Ciruelos y narcisos en flor: así anticipa Tokio la primavera

Puestos a visitar Tokio una vez en la vida, lo ideal es hacerlo en primavera, cuando florecen los cerezos.

Bunkyo Ume Matsuri

Bunkyo Ume MatsuriImagen cortesía de Turismo de Tokio

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Tokio es un destino tan perfecto para los amantes de las culturas milenarias como para los más urbanitas o los que disfrutan a lo grande de la naturaleza, ahora bien, si Tokio deslumbra más en una época del año que en otras, sin duda es en primavera cuando se muestra más bella, por la luz, el brillo del sol y los cerezos en flor. El único inconveniente es que la floración de los cerezos se da en un suspiro y resulta difícil predecir los días exactos en los que sucederá.

Pero ¿sabías que, hablando de floraciones, Tokio no solo goza de gran fama por la floración de sus cerezos sino también de sus ciruelos? Pues así es, y es que cuando decimos que Tokio anticipa la primavera lo decimos literalmente, la ciudad empieza a florecer aun bien no comienza el mes de febrero: los ciruelos florecen antes que los cerezos y tiñen los parques y jardines de la ciudad en tonos blancos y rosados, además en febrero también florecen los narcisos, eso por no hablar de las estampas que regala el Monte Fuji libre ya de los días de nubes, niebla y lluvia.

Bunkyo Ume Matsuri
Bunkyo Ume Matsuri | Imagen cortesía de Turismo de Tokio

Tokio no solo anticipa la primavera floreciendo en sus parques y jardines o desvelando el Monte Fuji en toda su belleza sino también con sus celebraciones, ofreciendo una agenda cultural más que interesante alrededor de estos eventos naturales: una de las celebraciones más destacadas es el Bunkyo Ume Matsuri, un festival que nos lleva a pasear entre los ciruelos en flor del barrio de Bunkyo y alrededor del santuario Yushima Tenjin, entre puestos de comida callejera nipona y disfrutando de actuaciones tradicionales. Otra celebración interesante tiene lugar durante la primera quincena de febrero y es la instalación de un mercado tradicional de cometas en el santuario de Oji Inari Shrine.

¿Más lugares imperdible en Tokio antes de que llegue de verdad la primavera? El Parque Kasaj Rinkai porque es ahí donde florecen los narcisos y los dos miradores desde los que se observa mejor el Monte Fuji: la torre Tokyo Skytree y el edificio número 1 del Gobierno Metropolitano de Tokio.

Panorámica de Tokio
Panorámica de Tokio | Imagen cortesía de Turismo de Tokio

En cuanto a las cosas de comer, Tokio en febrero sabe a platos calientes como el oden, el nabe o el ramen y por supuesto también a mochis, especialmente en el santuario Mabashi Inari Shrine alrededor del primer día de febrero.

La gran ventaja de disfrutar de la primavera anticipada de Tokio es que no hay tantos turistas como llegarán después alrededor de las fechas de la Sakura (los cerezos en flor) y eso hace que visitar los museos, teatros y restaurantes sea menos agobiante, por no hablar del mero hecho de pasear los barrios tokiotas con menos aglomeraciones de turistas.

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