Conseguir un objetivo
¿Qué son "las zonas grises"?: el catedrático Manuel R. Torres alerta sobre esta vía
Marruecos tiene como objetivo anexionar Ceuta y Melilla a su territorio, y, para ello, existen fórmulas por debajo de la guerra convencional y que, además, tienen un mayor porcentaje de éxito.

Una manera menos costosa y con más porcentaje de éxito para lograr que Ceuta y Melilla se anexionen a Marruecos es convertirlas en una zona gris. Manuel R. Torres, catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad Pablo de Olavide, lleva alertando sobre esta vía.
El catedrático explica que "la zona gris significa que está un escalón por debajo de la guerra convencional, pero hay un ánimo hostil para conseguir un objetivo". Un ejemplo de ello fue la reacción de Marruecos a la primera visita oficial de un rey español a Ceuta y Melilla. Como respuesta, decidieron sacar a su embajador de Madrid.
"Marruecos ha conseguido asentar la idea de que la visita de un presidente del Gobierno, incluso del jefe del Estado, a dos ciudades españolas es una provocación para tratar de alterar el entorno", indica Torres.
Otro ejemplo es el cierre, durante años, de la frontera comercial con Melilla. Torres indica que esto "genera un entorno de asfixia económica que, en el largo plazo, beneficia esa aspiración de Marruecos".
¿Por qué no se contesta a las presiones de Marruecos?
La pregunta, entonces, es por qué no se contesta, de manera abierta, a esas presiones de Marruecos. José Bautista, periodista de investigación de la fundación 'porCausa', indica que eso puede responderse a través de un episodio ocurrido en el verano de 2014
El rey de Marruecos, con una comitiva de lanchas y motos de agua, disfrutaba del mar cerca de Ceuta. La Guardia Civil, en su labor de patrullaje, dio el alto a la comitiva y solicito identificar a todas las personas presentes. "Identificaron y retuvieron durante un momento al rey de Marruecos", expone Bautista, lo cual enfadó mucho al monarca.
Su respuesta, como añade el periodista, fue una crisis migratoria: "Relajación de los controles fronterizos, salidas de pateras y de embarcaciones, incluso de gomas, de juguetes, con destino a la costa Andaluza".
La reacción del gobierno español, con el Partido Popular al frente, fue pedir disculpas al país vecino. "Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior, se derritió pidiendo perdón a las autoridades de marroquíes", indica Bautista.