Carta abierta

Gracias por todo, Carlos

Estos días estoy leyendo a muchos amigos de Carlos escribir cosas preciosas sobre él. Yo escribo esto precisamente porque no era amigo de Carlos. Nunca lo conocí en persona y en realidad no hablé con él más que cuatro o cinco veces. Y pese a esa falta de relación, la sensación de vacío que me deja a mí y que ha dejado en la redacción de laSexta Columna es la mejor prueba de qué tipo de persona y de periodista fue.

"Ya no es solo por el mensaje de odio de extrema derecha, sino porque además el propio Elon Musk está haciendo un relato antidemocrático, golpista e intolerable", afirma Carlos Hernández tras cambiar 'X' por 'Bluesky'.El escritor Carlos Hernández explica por qué abandona 'X': "Es como si en los años 30 el moderador fuera Goebbles"laSexta.com

Conocí a Carlos, o más bien, hablé con Carlos por primera vez en 2018 para preparar un laSexta Columna sobre españoles en la II Guerra Mundial. Tenía su teléfono de su etapa en el PSOE aunque nunca habíamos tenido contacto. Antes de llamarlo busqué algo de información sobre él y empecé a ser consciente del tipo de periodista que era. Libre hasta donde se puede ser libre en este oficio, como él mismo ha dejado escrito en su preciosa carta de despedida.

Lo llamé, recuerdo, con cierto respeto porque da igual cuántos años lleve en esto, siempre me impone llamar a alguien que tiene tanto bagaje a sus espaldas. Por desgracia cuando alguien tiene un pasado tan grande, normalmente tiende a tener un ego aún más grande. No te suelen ayudar.

Lo llamé, además, con cierto recelo porque en algún momento las relaciones entre el PSOE de Rubalcaba y laSexta no habían sido las mejores. El rencor es también algo habitual en las relaciones entre periodistas y ex jefes de prensa.

Me equivoqué en todo, y esa fue la primera lección que Carlos me dio. Fue extremadamente amable, se puso a disposición absoluta de todo lo que necesitáramos para el programa. No sólo no pidió que le pagáramos o que se citase su libro, es que nos dio acceso a horas y horas de las entrevistas que había hecho a los supervivientes españoles de los campos de concentración alemanes. Gracias a eso, lo que iba a ser sólo una parte de un programa se convirtió en dos. Y son dos de los programas de los que más orgullosos nos sentimos en laSexta Columna.

Y no sólo eso, después de la emisión, que tanto ayudó a sacar adelante, fue él el que nos llamó a nosotros para darnos las gracias por haber hecho un programa sobre un tema tan injustamente desconocido.

Desde entonces, cada vez que en algún programa tocábamos un tema relacionado con campos de concentración, ya fuese en España o Alemania, en la redacción siempre decíamos lo mismo: “llama a Carlos, que seguro que puede echarte una mano”. Así su teléfono pasó a estar en la agenda de todos los compañeros de la redacción y la respuesta fue siempre la misma: ayudar en todo lo posible, sin esperar nada a cambio, siempre al servicio de que este desmemoriado país recuerde y conozca su historia.

En estos años lo hemos entrevistado dos o tres veces más y así hemos ido siguiendo también su biografía, hemos ido sabiendo dónde vivía o cuál iba a ser su próxima mudanza. Hemos ido a grabarlo a Galicia, a Navarra, a Huesca… Nos ha escrito para felicitarnos por programas sobre el franquismo o el nazismo. Algunos compañeros trabaron cierta amistad con él.

Las propias entrevistas que le hicimos son una prueba de cómo el mundo que él se esforzaba en mejorar se está yendo a la mierda. La última vez que apareció en el programa fue hace exactamente un año y no fue para hablar de dictadores pasados sino de dictadores presentes. Del riesgo que los tecno oligarcas suponen para la democracia. Acababa de sacar la que ha terminado siendo su única novela y hasta eso lo ha hecho bien. Su testamento literario es un aviso de lo que no debe pasar.

Estos días estoy leyendo a muchos amigos de Carlos escribir cosas preciosas sobre él. Yo escribo esto precisamente porque no era amigo de Carlos. Nunca lo conocí en persona y en realidad no hablé con él más que cuatro o cinco veces. Y pese a esa falta de relación, la sensación de vacío que me deja a mí y que ha dejado en la redacción del programa es la mejor prueba de qué tipo de persona y de periodista fue. Generoso, amable, cercano, solidario, comprometido siempre con los más débiles…

Gracias por todo, Carlos, también en nombre de la redacción de laSexta columna, donde se te quería y admiraba.