En Salvados
"Miguelín, a ti que te quiten lo 'bailao'": la frase de la madre de Miguel Ríos que mejor resume la intensa vida de esta leyenda viva del rock
Miguel Ríos reflexiona en Salvados tras un concierto sobre el envejecimiento, el miedo a depender de su familia y la posibilidad de morir sobre un escenario, mientras recuerda las palabras de su madre tras alcanzar el éxito.

"Miguelín, a ti que te quiten lo bailao". La frase que la madre de Miguel Ríos le repetía cuando empezó a triunfar resume una vida marcada por la música, la búsqueda de libertad y una trayectoria que el artista ha construido sin renunciar a sus convicciones. En Salvados, el cantante recupera esas palabras al reflexionar sobre el envejecimiento y el final de la vida.
La conversación con Gonzo llega después de un concierto en el Circo Price que ha dejado al músico exhausto. A sus 81 años, Ríos sigue disfrutando del escenario, pero reconoce que el esfuerzo de las grandes giras empieza a pasarle factura. En el tramo final del programa, el periodista le pregunta qué es lo que más miedo le da de seguir cumpliendo años.
"El Alzheimer y todo eso", explica al hablar de sus preocupaciones. "Porque me he encontrado tan, tan torpe contestándote que voy a hacerme un chequeo", añade. Pero hay algo que le preocupa todavía más: "Que la familia me tenga que estar cuidando". Ríos no oculta que la dependencia es uno de los escenarios que más le inquietan cuando piensa en el futuro.
La muerte, en cambio, no le provoca el mismo temor. El cantante considera que un mal final puede resultar más angustioso que el propio hecho de morir.
Cuando Gonzo le pregunta cómo le gustaría que terminara su vida, Miguel responde con una imagen que conecta directamente con su vocación y su vida sobre los escenarios. "Un final a la carta es palmar cantando un día", explica. "Palmar no me da miedo a mí porque sé que no hay nada después", sentencia.
En ese momento vuelve a aparecer la figura de Antonia, su madre, que le acompañó desde los primeros pasos de su carrera y le ofreció sus ahorros para que pudiera marcharse a Madrid. También estuvo presente en los momentos de éxito, cuando el cantante pudo comprarle una casa y devolverle parte de aquella generosidad.
"Hay una cosa que me decía mi madre ya cuando tenía éxito", recuerda antes de recuperar sus palabras: 'Miguelín, a ti que te quiten lo bailao'.