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La emoción de Gonzo tras presenciar un concierto de Miguel Ríos: "Has puesto patas arriba el Price 64 años después"
Gonzo acompaña a Miguel Ríos después de una actuación especialmente emotiva en el Circo Price, donde los recuerdos de sus comienzos se mezclan con el agotamiento físico y la reflexión sobre su posible retirada.

Vivo en la carretera
dentro de un autobús.
Vivo en la carretera
aparcado en un blues.
Vivo en la carretera,
siempre miro hacia el sur
Vivo en la carretera.
El blues del autobús.
Miguel Ríos - El blues del autobúsMiguel Ríos termina el concierto del Teatro Circo Price exhausto, pero satisfecho. A sus 81 años, el cantante continúa ofreciendo actuaciones de larga duración en giras interminables, aunque reconoce que el esfuerzo físico que tiene que invertir es mucho mayor que cuando comenzó su carrera. Gonzo lo acompaña entre bambalinas y durante el regreso a casa, en uno de los momentos más íntimos de Salvados.
La actuación tiene un significado especial para el músico. Este escenario es uno de los lugares donde comenzó a construir su historia en la música hace más de seis décadas. Después de presenciar el concierto, Gonzo se lo recuerda con emoción: "Has puesto patas para arriba el Price 60 años después, tío".
Ríos corrige la cifra con una precisión que refuerza el peso del momento. "Sí, sí. 64, tío", responde. Sin embargo, la emoción de la actuación convive con el desgaste físico. Gonzo le pregunta cómo termina un concierto a su edad y el artista no intenta disimularlo. "Acabo mal", reconoce. "Desfondado", añade.
Pero el cansancio no le impide valorar lo conseguido. Para Miguel, lo importante es que quienes han acudido al espectáculo salgan satisfechos. "A mí me importa mucho que la gente se vaya contenta", explica. Cree que aquella noche lo han conseguido y que el público se ha marchado feliz.
La conversación continúa durante el trayecto de vuelta, un espacio que el músico conoce bien después de tantos años de giras. Gonzo le pregunta si disfruta de esos viajes nocturnos en furgoneta. "Este es mi hogar. Esta ha sido mi vida", responde Ríos, consciente de que las carreteras y los desplazamientos forman parte inseparable de su trayectoria, como recitando mentalmente algunos versos de 'El blues del autobús'.
Sin embargo, el cansancio le obliga a pensar en el futuro. Cuando Gonzo pregunta si se ve haciendo otra gira en las mismas condiciones, admite que, después del agotamiento del Price, imaginarse repitiendo ese esfuerzo durante toda la vida "no tiene sentido".
El artista contempla una alternativa más reducida: cantar cuatro o cinco canciones, satisfacer las ganas de volver a actuar y recibir el aplauso del público sin asumir las exigencias de una gran gira. En esa reflexión aparece el recuerdo de su madre, que ya le advertía de pequeño sobre el peligro de envejecer sobre un escenario. Antonia le había dicho, después de ver a Antonio Machín, que no quería que su hijo acabara igual. La frase quedó grabada en su memoria y hoy vuelve a cobrar sentido.
"Y, sobre todo, hacer lo que me decía mi madre: 'No te vayas a hacer viejo en un escenario'", recuerda.