En Salvados
Joaquín Reyes, sobre sus hijos: "No se avergüenzan de mis mamarrachadas, pero no se han vuelto locos en buscar el legado de su padre"
Mientras Gonzo entrevista a Joaquín Reyes en su viaje hacia El Mojón, el cómico cuenta cómo sus hijos se relacionan con su trabajo y por qué decidió no mostrarles La Hora Chanante cuando eran pequeños.

Joaquín Reyes tiene dos hijos, Jesús, de 19 años, y Esther, de 17. Durante el viaje que hace junto a Gonzo a Salvados, el periodista, consciente de que se encuentra junto a uno de los más grandes cómicos de nuestro país, quiere saber si ambos han buscado los vídeos y personajes que hicieron famoso a su padre.
La respuesta de Reyes está bastante lejos de imaginar a sus hijos como dos historiadores obsesionados con el archivo chanante: "Cuando eran pequeños no les puse nada de 'La hora chanante'".
El motivo era sencillo: "Yo mismo pensé que ese contenido no lo podían ver".
Con el paso de los años, sus hijos sí han visto algunas cosas y conviven con naturalidad con el hecho de que su padre sea cómico. "No se avergüenzan de mis mamarrachadas, pero no se han vuelto locos en buscar el legado de su padre", explica.
El humorista reconoce, además, que sus hijos ejercen de críticos cuando consideran que alguna de aquellas bromas ha envejecido mal, pero aún así, quiere "pensar que se sienten orgullosos". "Conectan con el humor y las chorradas que yo hice. Hay algunas cosas que se han quedado desfasadas y me lo hacen saber y eso está bien", resume.
La relación familiar, según explica, también pasa por compartir una determinada manera de entender la comedia. "Compartimos el humor, conectamos todos con todos y nos caemos bien".
Una relación que Gonzo también describe desde su propia experiencia: "A mí es que mis hijos me caen muy bien, más allá del cariño inherente de que son mis hijos".