Y su final
"Éramos veinteañeros, hipsters y tontísimos": Joaquín Reyes, sobre los inicios de La Hora Chanante, los "amigos que hacían un programa"
Durante el viaje de Salvados hacia El Mojón, Joaquín Reyes recuerda ante Gonzo los primeros años de 'La Hora Chanante', cuando un grupo de amigos hacía humor absurdo sin imaginar hasta dónde llegaría.

La historia de La Hora Chanante comenzó sin un gran plan maestro. Durante su entrevista con Gonzo en Salvados, Joaquín Reyes recuerda aquellos primeros años mientras hacen una parada en su viaje desde Albacete hasta Murcia. Están en el desierto de Abanilla. Sacan las sillas y se sientan entre las dunas. Joaquín hace una demostración de cómo se bebe como un pavo. Gonzo ríe.
Y precisamente ese humor absurdo fue la semilla de aquel mítico programa que no contó con demasiada audiencia en televisión, pero que encontró su público en una recién creada YouTube gracias a un chaval que subió sus vídeos de manera desinteresada.
La primera emisión de La Hora Chanante fue el 2 del 2 del 2002. Joaquín Reyes tenía 26 años y era el mayor del grupo. A su alrededor estaban, por aquellos entonces, Ernesto Sevilla, Julián López, Aníbal Gómez, Carlos Areces, Raúl Cimas y Pablo Chiapella: "Éramos veinteañeros, hipsters y tontísimos", resume el cómico. "Todos nos conocíamos, pero también la amistad se fue fraguando mientras hacíamos el programa", asegura el humorista.
El vínculo nació, según explica, de una mezcla bastante sencilla: admiración mutua y complicidad: "Nos hacíamos mucha gracia mutuamente. Nos convertimos en amigos que hacían un programa".
El humor, además, estaba lejos de ser un producto diseñado para conquistar grandes audiencias: "No había ningún plan, solo queríamos hacer el humor que nos gustaba".
Esa falta de expectativas se convirtió precisamente en una especie de libertad creativa. Como explica Reyes, aquella "invisibilidad" les permitía hacer cosas extrañas sin tener que responder ante grandes audiencias ni ante expectativas imposibles de cumplir.
El resultado fue una década de trabajo entre 'La Hora Chanante' y 'Muchachada Nui' que acabaría convirtiendo a aquella pandilla de amigos en una generación de cómicos reconocibles mucho más allá de la televisión de pago.
Pero todo tiene su fin, incluidos los programas de televisión... y la amistad.