En La Noche de Aimar
Alberto San Juan desvela lo que hizo con su primer sueldo como periodista: "Me metí en una escuela de teatro"
Antes de convertirse en uno de los actores más reconocidos de su generación, Alberto San Juan trabajó como periodista y recorrió varias redacciones. En La Noche de Aimar, recuerda aquellos años y revela la decisión que tomó con su primer sueldo.

Alberto San Juan, uno de los actores más comprometidos en temas sociales, se abre con Aimar Bretos en La Noche de Aimar para hablar de política, Iglesia y algunos de los momentos que marcaron su trayectoria. Entre ellos, sus inicios en el periodismo y el instante en que decidió dejar de lado esta profesión para ser actor.
Hace tan solo unos minutos hacía una afirmación que sorprendía a Bretos: aseguraba que en su infancia y adolescencia había sido "dócil" y "sumiso", algo que no cuadra para nada con la imagen que el presentador tiene de él. Sin embargo, el actor relativiza esa transformación. "No sé si la he hecho", responde.
A partir de ahí, Alberto San Juan repasa el camino que siguió antes de convertirse en actor. Explica que, por influencia familiar y por las circunstancias de la época, entendía que debía cursar una carrera universitaria. Como siempre le habían interesado las historias, acabó optando por Periodismo.
"Es lo que siempre más me ha gustado, escuchar historias y contarlas", asegura. "El periodismo es un ámbito donde se cuentan historias". Aunque matiza: "Nadie debería inventarse historias que no suceden".
Tras terminar la carrera, comenzó a encadenar prácticas en distintos medios. Pasó, por ejemplo, por Telemadrid y Diario 16. Incluso bromea sobre cómo consiguió algunas de aquellas oportunidades. "Supongo que mi padre -el famoso dibujante Máximo- influiría a través de sus contactos personales para que yo hiciera prácticas", comenta. Cuando Bretos le pregunta si aquello estaba "trucado", responde con sinceridad: "Sí, porque yo no era un periodista muy meritorio, la verdad".
Sin embargo, hay un momento que termina cambiando el rumbo de su vida. San Juan recuerda que trabajó en Tele-Expo, con Fernando Delgado, en la Expo 92 y que aquel empleo le proporcionó su primer sueldo importante. Con ese dinero tomó una decisión que acabaría marcando su futuro. "Volví a Madrid con 24 años y me metí en una escuela de teatro", revela.
Lo hizo mientras seguía trabajando en el periodismo. De hecho, entró en Diario 16 tras unas prácticas de verano y acabó incorporándose a la sección de Local, donde cubrió principalmente Sucesos. Aquella etapa le dejó un aprendizaje que todavía conserva. "La realidad es muy diversa, las circunstancias de las vidas humanas son muy diversas y los lenguajes son muy diversos", explica.
Para San Juan, el trabajo periodístico le ayudó a desarrollar una mirada más atenta hacia las personas. "Eduqué un poco el oído y la atención en intentar comprender al ser humano en muy distintas situaciones vitales", recuerda.
Su carrera como periodista incluso le llevó hasta Cuba. En pleno verano de 1994, durante la conocida crisis de los balseros, se encontraba en La Habana cuando el periódico atravesaba una situación delicada y no disponía de corresponsal. "Estuve mandando crónicas desde allí", cuenta.
Su vínculo con la isla, sin embargo, venía de mucho antes. Había viajado allí por primera vez con apenas 20 años para participar como voluntario en una campaña agrícola. Y fue un amigo quien hizo posible aquella aventura.
Cuando su padre rechazó financiar el viaje, apareció una ayuda inesperada. "¿Sabes quién me lo regaló? Coque Malla", recuerda entre risas.
Aquel primer viaje dejó una huella profunda en el actor. "Es un país absolutamente fascinante", afirma. Tanto que regresó en varias ocasiones más.