Crisis económica

Un petróleo a 150 dólares no se aguanta: cómo puede resistir la economía el envite de la guerra de Irán

¿Por qué es importante? España se encuentra ahora mismo en la primera fase de la recesión económica: inflación y subida de tipos. Tras esto se entraría en una desaceleración y caerían el consumo de las familias y la inversión de las empresas.

Un petróleo a 150 dólares no se aguanta: cómo puede resistir la economía el envite de la guerra de Irán

La economía se resiente y mucho. Los conflictos bélicos como la guerra en Irán, que ya se ha alargado 28 días, han sido históricamente la causa de las mayores crisis económicas mundiales. Porque entre escombros y muertos también asoma la desaceleración de la economía, ahora mismo casi al límite por un precio del petróleo que ha llegado a los 105-110 dólares el barril y que parece acercarse inexorablemente a los 150 dólares.

Una advertencia que ha lanzado el CEO del fondo de inversión Blackrock, Larry Fink: "Si Irán sigue siendo una amenaza, veremos el petróleo a 150 dólares". Entonces, cabe preguntarse ¿qué pasaría si llega a este precio? ¿Y si se mantiene así durante cinco años? ¿Cuánto se puede aguantar con la economía disparada durante años?

Tres crisis mundiales a lo largo de la historia en las que se alcanzaron los 150 dólares han puesto en jaque el entramado económico de los países que siempre han sabido salir del atolladero. No sin consecuencias. La crisis energética que siguió a la revolución iraní de finales de los 70 y que desembocó en una recesión que se prolongó hasta una década fue la peor a nivel global y también para España, incluso más que la de 2008.

Entonces, el shock energético global se produjo cuando los países árabes de la OPEP bloquearon el suministro de crudo a Estados Unidos y sus aliados occidentales por apoyar a Israel en la Guerra de Yom Kipur. Esto cuadruplicó el precio del barril, provocando estanflación, desabastecimiento y una profunda recesión mundial.

Por su parte, la crisis de 2008, de la que España no pudo salir hasta 2014, tuvo un impacto inicial muy rápido, pero se alargó mucho en el tiempo. De la de la guerra de Ucrania, la última, aún se viven las consecuencias como la subida de precios, pero España, concretamente, se ha adaptado con relativa facilidad.

La primera fase

Cuando todavía no se ha cumplido un mes del inicio del conflicto bélico, el mundo ya planea sobre la primera fase de una crisis económica producida por la escasez de petróleo y, por ende, la subida del precio. Las consecuencias ya las estamos viendo: inflación y subida de tipos. Aunque no es lo único.

Si los precios se mantiene al alza después llega la caída del consumo de las familias y la inversión de las empresas, lo que lleva a un periodo de desaceleración. Esa etapa es la clave para evitar la siguiente: una crisis aguda que acabe en estanflación, una bomba nuclear económica, ya que combina una alta inflación con unos altos niveles de paro.

Por suerte, actualmente existen factores que podrían amortiguar que la crisis llega a los niveles de la de los años 70, por lo que la guerra de Irán llevaría a un impacto más breve y sin colapso de la economía.

Las medidas del Gobierno, insuficientes

En este escenario y con la resiliencia de la economía bajo el punto de mira, parece que las últimas medidas tomadas por el Gobierno de España ya no están siendo suficientes. Solo ha pasado un día y el Gobierno ya reconoce que al menos para el Transporte hay que ampliar las ayudas.

Porque un petróleo a 150 dólares no se aguanta sin cambios. No todo pasa por resistir, la clave están en transformar, es decir, añadir a las medidas actuales otras a largo plazo como reducir el consumo o acelerar la transición energética. Esto permitiría controlar la inflación, crecer poco, pero de forma estable, y reducir la dependencia energética en menos de una década.

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