Visita a EEUU
Guillermo Fesser, sobre el despliegue de Trump con Xi Jinping: "Todo se reduce a su fascinación de niño por los superpoderosos"
El líder chino se encuentra en EEUU y el presidente estadounidense lo ha recibido a pie de escalerilla con flores, una alfombra roja y un gran despliegue militar, algo que no se producía desde 1962.

Xi Jinping iniciaba este miércoles su visita a Estados Unidos. El mandatario chino ha sido recibido con una gran pompa por Donald Trump, incluyendo una alfombra roja y todo un despliegue militar. Pero, a pesar de esta exhibición, las relaciones entre ambas superpotencias, como señala Guillermo Fesser, "están tensas".
"No puedo expresar más que sorpresa", añade el corresponsal, "¿qué hace Trump recibiendo al presidente chino a pie de escalerilla, algo que no se hacía desde el año 62?". El periodista explica que lo habitual es que el invitado debe ir a la Casa Blanca y, allí, el presidente le recibe.
Fesser expone que ese "peloteo" es todavía menos entendible ya que cuando Trump fue a China, Xi Jinping no le recibió "a pie de escalerilla" sino que mandó a su vicepresidente. "Todo vuelve una vez más a reducirse a la fascinación de niño pequeño de Trump por los superpoderosos", sentencia el periodista.
Así, el presidente de EEUU "lo ha llevado todo, en sus mismas declaraciones, al campo personal y ha dicho lo tremendamente grandes y buenas que son sus relaciones con Xi Jinping". En cambio, el presidente chino ha sido "más pragmático" y ha señalado la necesidad de que las superpotencias "se lleven bien" y que "cooperando es como pueden ganar ambos".
Fesser se pregunta cuál es esta cooperación, ya que, en su opinión, no es en torno a Taiwán, derechos humanos o contaminación. "Nada de esto le interesa a Donald Trump ya que de ahí no puede ganar dinero de aranceles", expone.
Debate en torno a la Inteligencia Artificial
China, por su parte, "está diversificando mercados y lo que queda es la Inteligencia Artificial, de la que tienen que hablar por narices". "Trump está empeñado en que se cambie el nombre de IA por superinteligencia", explica Fesser, "que se le ha ocurrido a él y dice que es mucho más acertado".
"La realidad es que vivimos un momento muy preocupante. Cualquier persona que hables del mundo de la IA te lo dice, que esto puede irse de las manos en cualquier momento", reflexiona Fesser. "La pregunta es si China está dispuesta a voluntariamente regular la seguridad de sus modelos", indica, "y la respuesta es que China está seis meses por detrás de la IA de EEUU y está deseando cazarla y ponerse a la cabeza".
Fesser expone que otro de los objetivos es, además, fabricar sus propios chips para no depender de los de EEUU. "O sea que, lo más seguro, es que no se comprometan a nada, salvo a avisarse mutuamente en caso de que se produzca otro incidente".
China, por su parte, ha avisado de que va a desarrollar una IA bajo control humano y que siempre va a servir para el bienestar de la gente. "Y Trump, obviamente, que cuenta con los suculentos beneficios de la IA para pagar el despilfarro que en el que está metido como emperador, pues ha dicho que no, que la IA hay que dejarla como está", concluye.