crisis de la vivienda
Orriols, sobre unas "eventuales" elecciones anticipadas: "El malestar social se traduce en castigo a los gobernantes, y quien gobierna es el PSOE"
El politólogo analiza el impacto político del malestar por la vivienda y advierte de que el PSOE, como partido de Gobierno, afronta un escenario complejo, aunque el Ejecutivo podría intentar que la protesta se dirija también contra la oposición.

En Al Rojo Vivo, el politólogo Lluís Orriols ha puesto sobre la mesa dos premisas que considera fundamentales para analizar con calma el escenario político que se abre tras las movilizaciones por la vivienda y el rechazo de Junts a los decretos.
La primera pasa por no interpretar estas movilizaciones como un movimiento de apoyo al Gobierno. Orriols ha matizado que el malestar que se está expresando en las calles no puede confundirse con una movilización de los socialistas en defensa de Pedro Sánchez.
"Esto no es un estallido social de socialistas en la calle apoyando al Gobierno. Es un estallido de enfado social relacionado con una situación de precariedad de un colectivo importante de la sociedad. Pero no es un movimiento socialista en las calles apoyando a Pedro Sánchez", ha explicado.
La segunda premisa tiene que ver con quién ocupa actualmente el Gobierno. Orriols recuerda que el PSOE será quien tenga que afrontar electoralmente el malestar social si finalmente se celebran elecciones.
"Quien gobierna en España es el Partido Socialista. Y si algo sabemos en ciencia política es que el malestar social se traduce, en primera derivada, en castigo a los gobernantes", ha señalado.
Por eso, considera que el contexto actual no resulta sencillo para el Ejecutivo. La cuestión, a su juicio, es determinar si al Gobierno le interesa afrontar ahora este escenario o esperar a que el movimiento de protesta se consolide y termine agravando el desgaste.
"Otra cuestión es si es más fácil gestionar o surfear esta crisis ahora, o esperar a que este movimiento se enquiste y lo deteriore aún más", ha planteado.
Orriols también ha apuntado que el escenario podría cambiar si el Gobierno consigue que parte del malestar se dirija contra la oposición que ha votado en contra de los decretos.
"Ahora mismo puede jugar y revertir un poquito este enfado social, en lugar de que revierta contra el Gobierno, para que también revierta contra la oposición que ha votado en contra de estos decretos", ha explicado.
El politólogo ha advertido, además, de que los tiempos políticos pueden ser determinantes. Si finalmente se convocan elecciones la próxima semana, los efectos de la movilización y del conflicto por la vivienda se medirían en un plazo de apenas tres meses.
"Vamos a ver también si esto llega dentro de tres meses, porque si se convocan elecciones el próximo martes va a ser dentro de tres meses. Y tres meses es largo plazo en la política española", ha concluido.