Maricarmen, desahuciada
La emoción de Andrea Ropero tras vivir con Maricarmen su desahucio: "El sonido de la sierra cortando la puerta es difícil de calificar"
¿Qué ha dicho? "Me ha tocado vivir momentos muy duros en esta profesión, pero el de hoy es inenarrable", confiesa la periodista, que asegura que Maricarmen tiene la convicción de que ella "ha ganado esta batalla" y los que han perdido son "el fondo buitre con la imagen que han dado".

Resumen IA supervisado
Andrea Ropero, periodista de 'El Intermedio', ha acompañado a Maricarmen, una mujer de 87 años desahuciada tras vivir más de siete décadas en su hogar. A pesar de mantener la esperanza de que el desahucio se detuviera, la situación se tornó inevitable cuando la policía derribó la puerta, desmantelando las barricadas que la familia y el sindicato de Inquilinas habían montado. Maricarmen, desolada pero con una sensación de victoria moral, ha expresado que el fondo buitre perdió al no poder desalojarla en siete años. Sin embargo, ahora se enfrenta a la incertidumbre de no tener un hogar, ya que la única opción ofrecida es una residencia privada inaccesible económicamente para ella. Ropero, visiblemente afectada, relata la dureza del momento vivido.
* Resumen supervisado por periodistas.
Andrea Ropero ha estado al lado de Maricarmen, la mujer de 87 años que ha sido desahuciada de la casa en la que ha vivido durante más de siete décadas, antes de ejecutarse este desahucio, una situación que considera "inhumana" para la mujer y para su familia. La periodista de 'El Intermedio' ha llegado a la vivienda a las 5:00 horas y cuenta que Maricarmen ha mantenido la esperanza de que el desahucio se parara en algún momento.
No obstante, cuando han comenzado a ver a agentes de la Policía subir las escaleras y han escuchado "gritos de varios miembros del sindicato" que han intentado paralizar el desahucio, esa esperanza se ha diluido. "Han subido y han tirado la puerta abajo. Hay una imagen que veréis en 'El Intermedio'. La familia, el sindicato de Inquilinas, han intentado bloquear esa puerta con sofás con una estantería. Todo eso lo ha tirado la policía abajo", detalla Ropero.
"Maricarmen está desolada", añade la periodista, que recuerda que la mujer ha vivido en esa casa toda su vida, también con sus padres, y todos sus recuerdos están allí. "Tenía esa ilusión de que a última hora alguien pusiera un poco de cordura y parara su desahucio", añade.
La mujer se ha quedado "muy triste, llorando, acompañada por su familia", pero le ha dado un mensaje que Ropero califica como "muy revelador". "Me decía, Andrea, yo no pierdo, yo gano, he ganado esta batalla. Los que han perdido, me decía, ha sido el fondo buitre con la imagen que han dado y porque no han logrado sacarla de aquí en siete años. Ella tiene esa sensación de victoria y está también muy emocionada por todo el apoyo popular", explica la periodista.
Ahora, no obstante, Maricarmen "no tiene casa" y sigue sin saber a dónde ir. Lo único que le han ofrecido por parte de las autoridades es una residencia privada en Alcalá de Henares a 1.200 euros, una cantidad que no es asumible para ella y que la separaría de sus raíces, de su barrio y de sus vecinos de toda la vida.
"Yo ha habido un momento que me he emocionado mucho, me he puesto a llorar porque era inevitable derrumbarse en esa vivienda mientras veías a Maricarmen absolutamente desconsolada y al otro lado, al lado de la puerta, agentes antidisturbios tirando también sus recuerdos de toda la vida porque era la única forma que tenían para entrar, tirar todo eso. Ese sonido de esa sierra cuando cortaban la puerta, cuando entraban... es que es difícil de calificar. En esta profesión me ha tocado cubrir momentos muy duros, pero el de hoy es inenarrable", asegura.