Crisis en Ceuta

Ceuta se blinda ante la amenaza de una nueva entrada masiva en la ciudad coincidiendo con las elecciones en Marruecos

El contexto Las fronteras de Ceuta y Melilla han sido reforzadas con más agentes de los Grupos de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil ante la convocatoria de nuevos asaltos previstos para este miércoles, día de las elecciones legislativas en Marruecos.

La policía local desmantela la venta ambulante en la playa del Trampolín, en Ceuta La policía local desmantela la venta ambulante en la playa del Trampolín, en CeutaAgencia EFE
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Las fronteras de Ceuta y Melilla han sido reforzadas con más agentes de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil ante la convocatoria de nuevos asaltos previstos para este miércoles, día de las elecciones legislativas en Marruecos.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha dicho que se están controlando las convocatorias a través de las redes sociales y ha mostrado su preocupación, aunque ha señalado que han desplegado "un dispositivo importante de información, inteligencia y rastreo de fuentes para evaluar las alertas".

La Delegación del Gobierno en Melilla ha destacado el incremento de efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil en la ciudad, que suman 1.300 agentes entre plantillas permanentes y unidades de refuerzo de la península, además de la coordinación en la frontera con Marruecos "todos los días del año".

A preguntas de los periodistas, la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, ha afirmado que mantiene la coordinación de los diferentes dispositivos ante la alerta prevista para este 23 de septiembre tras los llamamientos de entradas en las redes coincidiendo con las elecciones legislativas en Marruecos, al igual que se hizo con los que hubo en agosto y con la del 20 de septiembre.

Moh ha cifrado en 60 los guardias civiles de refuerzo que hay actualmente en Melilla, de los que el Ministerio del Interior ha enviado tres nuevas dotaciones de los GRS, integradas por aproximadamente 30 guardias civiles cada una, que se suman a las tres unidades desplegadas con carácter permanente en la ciudad.

A ello se suma el dispositivo de la Policía Nacional, cuyas unidades realizan rotaciones periódicas manteniendo el número de agentes disponibles en la ciudad, y que también hizo un refuerzo en agosto en Melilla que se mantiene.

Moh ha defendido el trabajo desarrollado por el Gobierno de España durante los últimos ocho años para reforzar la seguridad en Melilla, tanto mediante el incremento de las plantillas como a través de la mejora de las infraestructuras fronterizas, frente a la actitud del PP de "desmantelar la seguridad" en España con la eliminación de más de 13.000 efectivos.

Hay coordinación con Marruecos "todos los días del año"

La delegada ha explicado que los dispositivos se adaptan en cada momento a los puntos más vulnerables y a la evolución de los acontecimientos, y ha reiterado su agradecimiento a la Policía Nacional y la Guardia Civil, integradas por "unos grandes profesionales" con un profundo conocimiento del territorio. En cuanto a la colaboración con Marruecos, ha insistido en que es "fundamental" para la eficacia de los operativos y permitió el rechazo en frontera de unas 1.300 personas que habían accedido a Melilla de forma irregular durante los intentos registrados a finales de julio.

"Esa coordinación existe todos los días del año y es importante mantenerla para que los operativos puedan diseñarse y actuar con eficacia", ha sostenido para defender que los intentos de entrada del 30 y 31 de julio en Melilla fueron "gestionados con éxito" y no fue fruto de la suerte, sino de "la constancia y el trabajo" desplegados.

La delegada del Gobierno ha hecho estas declaraciones poco antes de que se conociera su rechazo a la petición de la Consejería de Seguridad Ciudadana para celebrar una Junta Local de Seguridad ante los llamamientos de nuevas entradas irregulares a Ceuta y Melilla este miércoles.

Sobre esta cuestión, ha dicho a los periodistas que "es la primera vez en la historia que se solicita una Junta Local de Seguridad para un tema de estas características que no le compete" a este órgano, y ha acusado al Gobierno de Melilla de "buscar otra polémica para seguir sacando rédito partidista".

Normalidad en las fronteras ceutíes del Tarajal y Benzú a un día de la nueva convocatoria

Las fronteras ceutíes del Tarajal y Benzú presentaron este martes una aparente normalidad un día antes de la convocatoria de nuevos asaltos, previstos para este miércoles, coincidiendo con la jornada de elecciones legislativas en Marruecos.

El paso fronterizo del Tarajal, principal conexión por carretera que conecta la ciudad autónoma con Marruecos y donde a finales del pasado julio se produjo la entrada masiva de miles de migrantes, registra la afluencia habitual tanto de personas como de vehículos para un día entre semana.

En la zona de Benzú se mantiene el despliegue habitual, que únicamente se ha visto ampliado este mañana después de que se hayan comunicado algunos avisos sobre la supuesta entrada de migrantes en este otro punto de la frontera.

Mientras tanto, Marruecos vota

Marruecos afronta este miércoles una cita con las urnas con un fuerte despliegue policial en la frontera con Ceuta para evitar nuevos pasos irregulares tras el reciente cruce de decenas de miles de jóvenes, una herida que atraviesa a una generación que se siente olvidada en su país.

Pocos hablan en la calle de estas elecciones, que estarán dominadas por la abstención, tras una campaña de perfil bajo en un país golpeado por la mayor crisis migratoria registrada en sus fronteras.

Más de 70.000 personas, según las autoridades españolas, cruzaron desde territorio marroquí hacia Ceuta el 30 y 31 de julio. El episodio desencadenó una crisis humanitaria en el enclave español, tensiones diplomáticas entre Madrid y Rabat y roces con Bruselas, además de alimentar en Marruecos los reclamos patrióticos sobre Ceuta y Melilla, las dos ciudades españolas en el norte de África. Los discursos oficiales no mencionan a las víctimas -al menos 141, según organizaciones civiles- y raramente se refieren a los miles de jóvenes que todavía permanecen en Ceuta.

La salida masiva a Ceuta confirma la tendencia apuntada por una encuesta de Afrobarometer en 2025: Más de la mitad de los menores de 30 años marroquíes se plantean emigrar y, de ellos, el 53 % lo haría de manera irregular si fuera necesario. La tasa media de desempleo, en torno al 13 %, trepa hasta el 38 % entre los menores de 25 años. Cuatro de cada diez jóvenes son 'ninis', es decir, ni estudian ni trabajan.

Los analistas no lo dudan, la abstención, que podría superar el 50%. Para votar es necesario inscribirse en el censo electoral. Lo están 15,8 millones de personas sobre una población de unos 38 millones. Los jóvenes de entre 18 y 24 años representan apenas el 4% del registro. Las estimaciones sitúan, sin embargo, en cerca de 28 millones el número de marroquíes con derecho a voto. Para los expertos, esta diferencia prueba el desinterés electoral.

Las encuestas están prohibidas en Marruecos, pero los portales de apuestas coinciden con las previsiones de la calle: continuidad de la coalición gobernante, integrada por la derecha y los nacionalistas.

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