Arrasó casi 40.000 hectáreas
La zona cero del mayor incendio de la historia de Galicia, un año después: "Hay vecinos que no pueden ni desescombrar y nadie lo asume"
Los detalles Un año después, el verdadero peligro ya no es el fuego, sino el olvido que amenaza con borrar a los pueblos afectados del mapa. Los vecinos critican que las ayudas no llegan, son pocas, o lo hacen tarde.

Resumen IA supervisado
Un año después del devastador incendio de Larouco, considerado el más grande en la historia de Galicia tras arrasar casi 40.000 hectáreas, laSexta ha regresado a la zona cero para evaluar la situación. En San Vicente de Leira, la aldea más afectada, el 90% fue consumido por las llamas, y la desolación persiste. Los vecinos, como María y Rosana Fernández, critican la falta de apoyo y ayudas insuficientes o tardías por parte de las administraciones. Además, el sector vitivinícola, crucial para la comarca, también ha sido gravemente afectado. La amenaza ahora es el olvido, que podría borrar estos pueblos del mapa.
* Resumen supervisado por periodistas.
El incendio más grande de la historia de España, antes de declararse este año el de Burgohondo, era el que tuvo lugar el verano pasado en la proncia de Ourense, que saltó a Castilla y León.
laSexta ha vuelto un año después a la zona cero para descubrir cómo está 12 meses después de la tragedia. El incendio de Larouco sigue siendo considerado el más grande de la historia de Galicia, tras quemar casi 40.000 hectáreas en las provincias de Lugo y Ourense, saltando también a Castilla y León.
Los vecinos señalan que siguen viendo el presente muy negro, como el monte quemado. En San Vicente de Leira, la zona cero de los incendios en Galicia de 2025, el fuego quemó el 90% de la aldea.
En la actualidad, la imagen es la misma. Un pueblo arrasado hasta los cimientos. "Sigue igual, bueno, peor porque los muros se van deteriorando y se va cayendo todo lo que yo quería salvar", reconoce María Fernández, vecina de San Vicente de Leira.
Un año después no hay maquinaria ni andamios, solo desolación. "Hay vecinos que no pueden ni desescombrar y nadie lo asume", critica Rosana Fernández, que perdió su casa familiar, donde varias generaciones nacieron y se criaron.
Vecinos como ella coinciden en que las ayudas de las administraciones no llegan, son muy pocas, o llegan tarde. "Si los dos grandes partidos no se unen seguiremos viendo esto cada vez más", advierte Enrique Álvarez, exalcalde de Vilamartín de Valdeorras.
Siguen sufriendo como si los rescoldos del fuego aún estuviesen calientes. "Es una impotencia ver cómo está todo y no te dan solución para nada", señala Pepita Nogueira, vecina de San Vicente de Leira.
El fuego también golpeó a uno de los motores de la comarca, el vino. "Necesitamos más apoyo de las administraciones para que esto siga vivo. Si no ven que los productos salen del rural, esto se acaba", destaca Marcos Prada, presidente de la D.O. Valdeorras.
Un año después, el verdadero peligro ya no es el fuego, sino el olvido que amenaza con borrar a estos pueblos del mapa.