Dos matronas de Reino Unido han sido sancionadas por el hospital en el que trabajan después de que desoyeran la alarma que avisaba de un fallo en el corazón de un recién nacido. El bebé falleció el pasado año 2012 y ahora han sido sancionadas por apagar hasta 16 veces la alarma que avisaba del peligro.

La matrona Carol Marston, que apagó en varias ocasiones esta alarma, ni siquiera ha sido despedida del Consejo de Enfermería y Obstetricia (NMC). Simplemente ha sido sancionada por el hospital Hospital de Stafford en el que trabaja, al igual que su compañera, que también hizo caso omiso de las advertencias del monitor.

Según publica el diario Mirror, la familia de Rupert, de Staffordshire, denuncia que el hospital ha mantenido en secreto la muerte de su hijo. El bebé nació en 2012 con el cordón umbilical enrrollado alrededor de su cuello, por lo que tuvo que ser conectado a una máquina de oxígeno.

Carol Marston debería haber avisado a un médico al escuchar la alarma, pero en su lugar, la apagó en varias ocasiones. Razón por la que Rupert murió a los tres días de nacer. Las dos matronas encargadas de sus cuidados han sido sancionadas, pero solo después de la campaña que la familia del pequeño creó en su memoria.