Oscuridad a pleno día
La resaca del eclipse total de Sol: un evento histórico sin "incidencias relevantes" y con imágenes para el recuerdo
Los detalles Protección Civil ha informado de que el dispositivo desplegado deja un "balance positivo". Las atenciones sanitarias que se han realizado relacionadas con el evento han sido por mareos, problemas oculares y molestias.

Resumen IA supervisado
España vivió un espectacular eclipse total de Sol, un fenómeno astronómico que no se presenciaba desde 1912. Este evento congregó a miles de personas, generando tráfico denso y motivando un despliegue especial de 24.000 agentes de la Guardia Civil para evitar incidentes. La AEMET advirtió sobre el riesgo extremo de incendios debido a la sequía y las altas temperaturas. Las autoridades instaron a la precaución, especialmente en zonas forestales. A pesar de la multitud, no se registraron incidencias relevantes, aunque se atendieron casos de mareos y problemas oculares. En Madrid y Baleares se registraron atenciones médicas y algunos incidentes menores.
* Resumen supervisado por periodistas.
Y, de repente, se hizo de noche. Se hizo de noche por unos minutos. En un país, en España, que vivió un espectacular eclipse total de Sol. Que vio cómo el astro quedaba opacado vistiendo la luz de oscuridad en un evento astronómico no visto desde hacía más de 100 años. Desde hacía más de un siglo. Porque no se veía algo así desde 1912. Porque todo se paralizó en un breve momento en el que la gente, con sus respectivas gafas homologadas, paró para mirar al cielo.
No era para menos. Porque fue algo único. Fue algo digno de ver y que congregó a miles y miles de personas en los mejores lugares para ver tal fenómeno astral. Que hizo que el tráfico tanto en la ida como en la vuelta fuese más bien denso y que motivó que la Guardia Civil desplegase un operativo especial de unos 24.000 agentes para evitar cualquier tipo de incidencia.
Porque la AEMET lo avisó. Porque ya confirmó en su momento que el riesgo de incendios en buena parte del país era "extremo". El fuego, que tantas hectáreas ha devorado en un verano de negro recuerdo, era uno de los principales peligros ante la cantidad de gente que se iba a juntar en zonas forestales. En áreas con la vegetación completamente seca por las altas temperaturas, por la escasa humedad y por unas lluvias que han brillado por su ausencia en esta época estival.
El foco, en el cielo y en el suelo. En cualquier posible situación por imprudencia de los visitantes a las zonas con amplía cantidad de vida vegetal. Las advertencias eran claras, con avisos de no aparcar los vehículos en zonas no habilitadas para tal cosa y con extrema precaución ante cualquier objeto que pudiera ejercer de catalizador para un hipotético incendio.
Así pues, la vigilancia para prevenir las llamas era total. Fue así tanto en el antes como en el durante y el después del eclipse. De uno que llevó a las más absolutas tinieblas a Galicia en primer lugar para seguir avanzando hasta las Islas Baleares. En A Coruña, tal fenómeno ha durado desde las 20:13.13 hasta las 20:32.49. Su apogeo, a las 20:32.01. Hasta en Madrid o en Barcelona, con un eclipse cercano al 80% o al 90%, la sensación de oscuridad ha sido casi total.
Ante tal fenómeno, ante tal hecho histórico, mirada al cielo. Para ver el Sol, o el 'no Sol' en ese momento. Las gafas para tal cosa, especiales y homologadas con el fin de evitar cualquier posible problema para la salud.
Sin "incidencias relevantes"
Protección Civil, ante ambas situaciones a nivel de incendios y sanitarias, han confirmado que no ha habido "incidencias relevantes". "Nos lleva a hacer un balance positivo de un dispositivo que se ha preparado durante meses para poder dotar de seguridad y minimizar todos los riesgos asociados a la visualización", ha afirmado Virginia Barcones, secretaria general de la institución.
Las reuniones para "monitorizar el antes y el después del eclipse se mantuvieron hasta altas horas de la noche", con el fin de "garantizar la plena coordinación de todos los efectivos de la Administración general del Estado en cuanto a seguridad y en coordinación con las comunidades autónomas", ha informado.
Atenciones por mareos y problemas oculares
Las autonomías, en ese sentido, han informado de las atenciones médicas realizadas en relación al eclipse. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, se han realizado un total de 101 atenciones por causas como mareos, molestias y problemas oculares. El desglose en cuestión es de 18 atenciones en el SUMA, seis en Atención Primaria y hasta 77 en hospitales.
En Baleares, último lugar donde el eclipse fue visible, se ha cerrado la jornada con 46 incidentes relacionados con el eclipse, tal y como ha informado la Dirección General de Emergencias.
Se han atendido 12 incidentes de tráfico, cinco en materia de seguridad, cuatro personas extraviadas, dos peatones en peligro, dos caídas de roca, otra caída a mismo nivel, dos consultas médicas, un obstáculo en la calzada, un accidente de moto, tres incidentes con embarcaciones, un accidente en un establecimiento, cinco emergencias en la vía pública, una emergencia médica en la playa, dos denuncias (una de ellas relacionada con una embarcación) una violación de domicilio, una embarcación a la deriva y una búsqueda, entre otros.
Pasada la medianoche, seguían abiertos varios incidentes por tráfico en Sóller y Sant Antoni y la búsqueda de personas desaparecidas en Pollença y Andratx.
Por su parte, en Euskadi se ha atendido a cerca de 40 personas en una jornada con un refuerzo especial en la atención oftalmológica. Por territorios, en San Sebastián se han atendido 10 casos, mientras que en Álava la cifra asciende a 9 personas. Por su parte, las urgencias del Hospital de Cruces registraban 14 afectados hacia la medianoche y el resto se concentró en Atención Primaria.