Ya no hace falta el efectivo
La propina digital a camareros, la alternativa al pagar con tarjeta que a algunos resulta violento: "Parece que estás obligado"
Los detalles En muchos bares y restaurantes, a la hora de pagar nos muestran una pantalla en la que te da la opción de dejar dinero a quienes nos han atendido si estamos contentos con el servicio. Sin embargo, hay a quien no le resulta nada cómodo.

Resumen IA supervisado
El acto de dejar propina, antes visto como un gesto espontáneo, se ha transformado en una presión social. Muchas personas se sienten obligadas al pagar con tarjeta, ya que el sistema pregunta automáticamente si desean dejar propina, generando dudas sobre si el dinero llega a los camareros o se queda la empresa. En lugares con autoservicio, donde no hay atención directa, esta práctica resulta aún más contradictoria. En 2025, un 30% de las propinas fueron digitales, y los empleados extraen los datos diariamente para actualizar las propinas. Este cambio ha trasladado las propinas de la mesa a las pantallas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Lo que antes parecía un gesto espontáneo, --dejar una propina a un camarero--, ahora se ha convertido en una presión social. "Alguna vez me he sentido presionada", expresa una mujer, mientras que otra critica: "Cuando vienen con el datáfono, parece que estés obligado".
El cambio de tendencia en la forma de pago ha llegado también a las propinas y cuando llega el momento de pagar, si lo hacemos con tarjeta, nos enfrentamos a esta pregunta: "¿Quiere dejar propina?". "Mi duda es si eso va a llegar realmente a los camareros o se lo va a quedar la empresa", señala un hombre al respecto.
Lo más contradictorio es que en muchos de los establecimientos en los que se ha instalado la propina digital ya no nos sirven en mesa, sino que es autoservicio.
Solo durante el 2025, un 30% de las propinas fueron en digital pero, ¿cómo funciona? Quim Crespo, copropietario de Bar Bocata, lo explica: "Vamos a la cuenta, le damos a pagar y nos da la opción de 'Sin propina', 'Un euro más', 'Tres euros más' o 'Personalizada". En este sentido, Crespo indica que "el propio trabajador saca los datos y saca lo que se ha generado cada día en propinas".
Durante años, la propina se quedaba encima de la mesa, y ahora se queda dentro de una pantalla. "A través de ahí, sacamos los datos para día a día actualizar las propinas", subraya el copropietario de Bar Bocata.
Antes la dejábamos cuando alguien nos había hecho sentir bien atendidos. Ahora, a veces, nos la piden antes de saber si lo hemos estado.