Caos en el realojo

Anatomía de un traslado: la entrada en el campamento del puerto de Ceuta destapa la falta de efectivos y de comunicación con un choque de versiones

Los detalles Pese a las críticas de sindicatos policiales y del presidente del puerto por la falta de previsión del operativo, el Gobierno valora la operación positivamente y niega que se hayan producido cargas.

Mapa del campamento del puerto de Ceuta, que se divide entre los espacios de Poniente y de Levante
Escucha esta noticia
0:00/0:00

Miles de personas a la carrera para conseguir una cama y un techo bajo el que dormir. Esa ha sido la imagen que ha marcado este viernes por la apertura del campamento del puerto, que acoge a 1.700 migrantes. Una imagen en la que, más que verse a una turba de 'invasores', se aprecia su desesperación por subsistir tras más de un mes a la intemperie o en chozas improvisadas.

El traslado hacia el nuevo campamento ha evidenciado también fallos en la organización, que ha desembocado en momentos de tensión entre los propios migrantes y con las fuerzas de seguridad.

Todo ha comenzado poco antes de las 7:00 horas del viernes en un dispositivo que ha durado cinco horas hasta que se ha completado el aforo del campamento.

El Gobierno ha dicho textualmente que "no ha habido descontrol" y que la operación ha sido "un éxito sin altercados relevantes". Sin embargo, las imágenes no apoyan esa idea. Aunque aparentemente se había planteado como un traslado planificado, ha derivado en carreras desesperadas por alcanzar la zona del puerto con momentos de desorden, caos e intentos de sortear el cordón policial.

Como si esperaran el pistoletazo de salida, muchos migrantes se han lanzado a la carrera desde las playas de Ceuta y otros puntos en una incontrolable avalancha de personas. "Corre, corre", decían.

Junto a ellos corrían también los propios periodistas con destino al puerto. Algunos iban en chanclas y han terminado descalzos, mientras que motos y coches se echaban a un lado para no interrumpir el gran flujo de personas.

Falta de efectivos

Mientras, la Guardia Civil intentaba contener un dispositivo de la Policía Nacional. Según Interior, un total de 170 agentes tomaron posiciones a unos metros del puerto. Sin embargo, los sindicatos rebajan la cifra.

Según JUPOL, los 170 policías formaban parte de cuatro operativos, pero solo 70 de ellos se dedicaban a hacer el filtro para pasar a los migrantes al campamento. El resto estaba asignado a otras tareas, como recepcionarlos y hacer seguimiento del camino.

La Policía ha contado con voluntarios del Samu, expertos en misiones humanitarias y con una traductora que daba indicaciones, megáfono en mano y ante la mirada de los ceutíes, apostados en sus balcones.

Al otro lado de la playa, se han producido algunos momentos críticos cuando una avalancha de personas se ha abalanzado contra una Policía superada en número que, en respuesta, ha lanzado salvas al aire para controlar la estampida, que ha dejado algún herido.

El descontrol en el traslado de Ceuta
El caos del traslado al campamento del puerto de Ceuta destapa fallos en el operativo

Entre los propios migrantes llamaban a la calma y sacaban de la multitud a los convalecientes y se acoplaban como podían. Otros cargaban con bolsas en las que llevaban incluso almohadas. La situación se ha tranquilizado tras embolsar a los migrantes en grupos, con los furgones sirviendo de barrera, a la espera de poder entrar en tandas, de uno en uno.

Los primeros en cruzar han llegado descalzos, en volandas o con muletas. Pero, sobre todo, sonrientes, luciendo el signo de la victoria frente a los que no lo han conseguido.

Choques con el Gobierno

Al desorden se ha unido que no se ha cumplido con la prioridad de mujeres con niños en situación de vulnerabilidad.

Algunos menores han sido trasladados en furgones, pero bajo un criterio de selección nulo. Quiénes eran trasladados y quiénes no ha dependido del orden de llegadas, de ahí las carreras, los intentos por colarse y las caídas.

Pese a las críticas de las fuerzas de seguridad y la multitud de momentos de tensión, el Ejecutivo ha valorado positivamente el dispositivo y ha negado las cargas.

No obstante, el goteo de críticas no ha cesado. Además de las denuncias por falta de coordinación y falta de efectivos de la Policía, el presidente del puerto ha negado haber sido avisado del operativo, aunque el Gobierno asegura que los técnicos del puerto sabían qué iba a suceder.

"Con tanta Delegación del Gobierno, con tanto mando único y con tantos puertos del Estado, a mí nadie me ha trasladado qué es lo que iba a suceder en la mañana de hoy", ha reprochado el presidente del puerto, Juan Manuel Doncel.

Tras esta jornada intensa, queda saber qué pasará con los miles de migrantes que se han quedado sin plaza, obligados a volver a los asentamientos de las playas. Mientras, en el campamento, los migrantes se han encontrado con instalaciones sin terminar, un hecho más que se une a las críticas por la aparente improvisación.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido