acaban entendiéndose mejor
Niños y mayores de una residencia comparten experiencias en un campamento intergeneracional: laSexta los acompaña al Museo de Cera
Los detalles Para los mayores es estimulación cognitiva, trabajo de empatía y alegría. Los niños, sin abandonar su papel, "aprenden a dejar pasar, a hablar bajo, a no correr, a estar acompañándoles y agarrándoles de la mano".

Resumen IA supervisado
Durante una semana, niños y mayores han compartido experiencias en un campamento intergeneracional organizado por las residencias Amavir. Los niños, hijos o nietos de los trabajadores, han convivido con los mayores, aprendiendo y creando lazos. laSexta les acompañó al Museo de Cera de Madrid, donde los pequeños reconocieron figuras actuales como Bad Bunny, mientras los mayores compartían sus conocimientos históricos. Esta interacción no solo fomenta la empatía y la alegría entre generaciones, sino que también ofrece estimulación cognitiva para los mayores. Los niños aprenden a ser pacientes y a valorar la memoria de los abuelos, creando recuerdos que perdurarán.
* Resumen supervisado por periodistas.
Durante una semana, niños y mayores han estado compartiendo experiencias en una residencia. Desayunan juntos, salen de excursión juntos y acaban entendiéndose mejor. laSexta les ha acompañado al Museo de Cera de Madrid y, claro, había personajes que a los más pequeños no les sonaban de nada y otros que los mayores eran incapaces de reconocer.
Las residencias de mayores Amavir ha organizado el campamento intergeneracional. Los niños, de entre seis y 12 años, son hijos o nietos de los trabajadores, ellos aprenden y los padres concilian.
A la figura de Franco, el pequeño Izan la ha reconocido a la primera. "Es el dictador de España", ha dicho con voz segura. Pero lo bonito de la visita intergeneracional al museo es escuchar a las personas mayores como Antonio dejar al guía y a los niños de cera con lo que sabe.
"Por eso son importantes los abuelos, porque tienen la memoria que nosotros no tenemos", ha dicho Enzo Bonardi, guía del Museo de Cera de Madrid. "Nos puede aportar mucha más curiosidad por aprender historia", ha asegurado uno de los niños.
Así, se ha podido ver a ancianos como Luis de profesor o cómo se hacen sentir mejor unos a otros. "Soy muy mayor y ya no tengo memoria", le ha comentado una mujer a uno de esos pequeños, que ha contestado resuelto: "Pero a lo mejor te lo están explicando y lo vas a entender más".
Para los mayores es estimulación cognitiva, trabajo de empatía y alegría. Y los niños, sin abandonar su papel, "aprenden a dejar pasar, a hablar bajo, a no correr, a estar acompañándoles y agarrándoles de la mano, se sonríen mutuamente", como ha explicado Patricia Serrano, terapeuta ocupacional de Amavir La Gavia.
Los pequeños se lucen con sus conocimientos actuales al señalar a Bad Bunny o Taylor Swift, a quienes los mayores no reconocen, y juntos van creando lazos que harán que durante el curso se acuerden unos de otros.