Informó a los vecinos
Manoli, la vecina de Bédar que consiguió que cientos de personas se salvaran del incendio de Los Gallardos: "Iba tocando todas las puertas"
Los detalles A pesar de la complicada situación, algunas personas, como ella, consiguieron mantener la calma y ayudar a otros vecinos.

Resumen IA supervisado
En el incendio de Los Gallardos, algunas personas, como Manoli, lograron mantener la calma y alertar a otros sobre la necesidad de evacuar, salvando así muchas vidas. Sin embargo, otros ignoraron las instrucciones de las autoridades, lo que resultó en tragedia. Antonio Sanz, consejero de Emergencias de la Junta de Andalucía, destacó que no seguir las instrucciones llevó a algunos a tomar caminos peligrosos, convirtiéndose en una trampa mortal. La complejidad del terreno y la negativa a aceptar consejos de vecinos aumentaron el riesgo. La rápida acción de algunos, como una mujer que evacuó al escuchar las campanas de la iglesia, fue crucial para su supervivencia.
* Resumen supervisado por periodistas.
En pleno callejón sin salida por el incendio de Los Gallardos, algunas personas consiguieron mantener la calma, como Manoli. "Yo cuando me vine de la iglesia, por todas las puertas que pasaba, tocaba y les decía que nos teníamos que ir, que había que desalojar el pueblo. Algunas personas no se habían enterado", cuenta. Gracias a ella, cientos de personas pudieron salvarse.
Otros, sin embargo, no siguieron las recomendaciones de las autoridades locales. "No se puede no atender a las peticiones que se les hacen por parte de las autoridades. No son recomendaciones, son instrucciones. No atendieron y luego cuando ya vieron el fuego delante, salieron por el lado equivocado, metiéndose en un camino sin retorno y una auténtica trampa para ellos que acabó con sus vidas", señaló al respecto Antonio Sanz, consejero de Emergencias de la Junta de Andalucía.
Así, cayeron de lleno en una ratonera, huyendo sin control, sin saber a dónde ir y rodeados de un terreno complejo. En este sentido, David Rodríguez, responsable del grupo de intervención, subraya que "la zona oeste tiene una complejidad en la orografía, con ramblas muy profundas que provoca carreras de incendio con mucha intensidad".
Rechazaron incluso los consejos de los vecinos, poniendo en alto riesgo sus vidas. Un hombre relata al respecto que "un señor les ofreció a nueve vecinos que se metieran en su casa, que no se arriesgaran a salir campo a través, pero no quisieron".
"Yo estaba en mi casa duchándome y sentí las campanas de la iglesia. Decían que había fuego, y yo cogí mi bolso, dinerito, me puse unas braguitas, me metí en el coche y me vine para acá", recuerda, por su parte, una vecina desalojada. Precisamente, esa decisión le ha podido salvar la vida. Y es que no se trata solo de arriesgar tu propia vida, sino la de quien tiene que ir en tu rescate.