En Punta Marina
Una invasión de pavos reales 'coloniza' un pueblo italiano y desata el caos: dañan casas y molestan con sus graznidos
Los detalles Esta curiosa "plaga" se desató hace una década a partir de dos ejemplares que un hombre criaba en su jardín. Actualmente, no se conoce el número exacto que hay, pero se estima que podrían alcanzar los 300.

Resumen IA supervisado
En Punta Marina, una localidad italiana cercana a Rávena, se vive una peculiar situación con la invasión de pavos reales que, desde hace una década, han proliferado a partir de dos ejemplares originales. Estos animales generan molestias por su ruido, suciedad y daños materiales, especialmente durante el periodo de apareamiento. El gobierno local, bajo la dirección del alcalde Alessandro Barattoni, planea censar la colonia y debatir soluciones con la ciudadanía y expertos. Entre las propuestas, destaca el traslado de los pavos a un lugar adecuado, aunque también se contempla una campaña de adopción. Mientras tanto, el fenómeno atrae a curiosos y medios, convirtiéndose en una atracción turística mediática.
* Resumen supervisado por periodistas.
Una curiosa 'invasión' campa por el pueblo italiano de Punta Marina. Decenas de pavos reales han anidado en sus calles para disgusto de muchos de sus vecinos por el ruido y la suciedad que causan, pero también para goce de los curiosos que ya peregrinan al lugar para ver -y viralizar- a estas aves multicolor.
Italia asiste con estupor y no poca ironía al 'drama' que esta localidad marítima en las afueras de Rávena (norte) vive desde hace años por el aumento descontrolado de una colonia de pavos reales.
El caso ha emergido a raíz de un reportaje del programa de la televisión pública 'La vita in diretta' que recogía las quejas y lamentos de unos vecinos "hartos" de estas aves, pero ha cobrado aún más envergadura corriendo como la pólvora en las redes sociales.
Sin embargo, lo cierto es que esta curiosa "plaga" se desató hace una década y tuvo un origen casi bíblico, a partir de dos ejemplares -macho y hembra- que un hombre criaba en su jardín, según explica a EFE la concejala de Derechos Animales, Francesca Impellizzeri.
"A partir de ahí su número ha ido creciendo hasta colonizar todo el municipio, especialmente durante los meses de confinamiento por la pandemia", lamenta por teléfono.
Actualmente no se tiene un dato sobre el número de pavos que campan por el pueblo pero se estima que podrían alcanzar los 300. Lo que sí está claro es que están por todos los lados y molestan.
Muchos de los 3.000 vecinos de Punta Marina rezongan por la suciedad que crean, pero sobre todo por su estridente graznido, que puede llegar a 120 decibelios, un nivel comparable al del claxon de un coche.
En tiempo de apareamiento, como el actual, el estruendo es enorme en las calles y plazas de Punta Marina. Pero estas aves galliformes con un abanico plumado multicolor como cola también causan otros problemas a la población humana: rompen las tejas al posarse en los tejados -un macho adulto puede llegar a pesar hasta seis kilos- y a veces pican a los viandantes o se cruzan ante los coches, poniendo en riesgo a los conductores.
Planes de traslado
Por eso, más allá de lo curiosa que pueda parecer esta "invasión", el fenómeno entraña un brete complejo para las autoridades locales: ¿Qué hacer con estos pavos reales? Y, sobre todo, ¿cómo garantizar su seguridad cuando se decida una solución para su futuro?
En primer lugar, el Ayuntamiento, gobernado por el socialdemócrata Alessandro Barattoni, planea llevar a cabo en las próxima semanas una campaña para censar la colonia y saber exactamente su dimensión.
La concejala reconoce que la situación se ha desmadrado con los años -apostillando que ella asumió el cargo el pasado julio- pero defiende que las asociaciones animalistas del pueblo consiguieron frenar toda medida de contención propuesta por sus antecesores.
Una vez contabilizados, el Ayuntamiento emprenderá un debate con la ciudadanía y ornitólogos para buscar soluciones, aunque la idea que ha cobrado más fuerza es la de trasladar la colonia.
"La idea es llevarles a algún lugar en el que puedan estar bien, aunque nos gustaría quedarnos con algunos, controlando esta vez su reproducción", afirma Impellizzeri.
Mientras las autoridades estudian cómo tomar cartas en el asunto, el pueblo se ha visto asaltado por una legión de curiosos e 'influencers' que lo visitan en busca de una foto; algunos medios incluso han desplegado reporteros para informar de la plaga, medidor de ruidos en mano para dar más dramatismo a la historia. "Esto ya se ha convertido en una atracción turística", ríe una funcionaria del Consistorio.
Las asociaciones animalistas CLAMA y META, que en el pasado colaboraron con el Ayuntamiento en la gestión de los pavos, denuncian un "circo mediático".
Campaña 'Adopta un pavo'
Una posible solución a esta tesitura pasa por lanzar una campaña de adopción de algunos ejemplares, tal y como piden algunos entes. El zoológico 'Safari' de Rávena se ha propuesto para acoger a un máximo de 20 pavos -15 machos y 5 hembras- siempre y cuando el Ayuntamiento se comprometa a capturarlos, trasladarlos a sus instalaciones y a implantarles un chip para su identificación.
La difícil convivencia pavo-humana de Punta Marina de algún modo también ha despertado la sensibilidad colectiva hacia estos animales y algunos famosos, como la diva Elettra Lamborghini, han manifestado su disponibilidad para hacerse cargo de alguno.
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