Reclama responsabilidades
La familia de Inés, la exmoderadora de Facebook que se suicidó, demandará a Meta por las secuelas psicológicas de su trabajo
¿Qué ha pasado? "Le afectó mucho el visionado de muchos vídeos de pedofilia", explica Roberto Castro, el abogado que lleva el caso. Según denuncia, Inés ya había intentado suicidarse en 2023 y la empresa conocía el sufrimiento psicológico que atravesaba.

Resumen IA supervisado
Inés trabajaba como moderadora de contenidos en Facebook, donde pasaba horas viendo imágenes de violencia y abusos sexuales a menores, lo que dejó profundas secuelas en su salud mental. Su familia está preparando acciones legales contra Meta y Telus para reclamar una indemnización por los daños sufridos durante su etapa laboral. Según su abogado, la empresa conocía el sufrimiento psicológico de Inés pero no reforzó las medidas para proteger su salud mental. Las consecuencias de su trabajo afectaron su vida cotidiana, y aunque dejó el empleo, su sufrimiento continuó hasta su suicidio. El caso de Inés se suma al de más de 700 moderadores que denuncian secuelas psicológicas similares.
* Resumen supervisado por periodistas.
Inés pasaba horas viendo imágenes de violencia y abusos sexuales a menores para evitar que otros usuarios tuvieran que hacerlo. Trabajaba como moderadora de contenidos de Facebook en Barcelona, un empleo que, según relata su familia, acabó dejando profundas secuelas en su salud mental. Ahora, sus allegados preparan acciones legales contra Meta y Telus para reclamar una indemnización por los daños que, sostienen, sufrió durante su etapa laboral. La mujer se suicidó hace unas semanas en Lyon, Francia.
"Le afectó mucho el visionado de muchos vídeos de pedofilia", explica Roberto Castro, el abogado laboralista que lleva el caso. Según denuncia, Inés ya había intentado suicidarse en 2023 y la empresa conocía el sufrimiento psicológico que atravesaba. Sin embargo, su abogado sostiene que, en lugar de reforzar las medidas para proteger su salud mental, la compañía terminó apartándola: "Tendrían que haber redoblado un esfuerzo muy intenso en proteger la salud mental de Inés. Y justo hacen lo contrario".
Las consecuencias del trabajo, según el testimonio de sus familiares, no se quedaban en la oficina. Las imágenes que Inés veía durante su jornada laboral condicionaban también su forma de interpretar situaciones. Su hermana Lea recuerda un episodio que vivieron juntas en una playa de Barcelona: "Estábamos en la playa y había un niño pequeño que estaba desnudo en la playa. Y mi hermana me dijo: 'Mira, ¿sabes? Hoy, ahora en este lugar, hay un pedófilo que está mirando a ese niño".
Su madre, Mercedes, tampoco era plenamente consciente de la dimensión de lo que su hija estaba soportando. Según recuerda, Inés trataba de tranquilizarla cuando hablaban de las imágenes que veía durante su trabajo: "Ella me dijo que no me preocupara. 'No te preocupes, mamá, que lo que vemos aquí en Europa no es nada grave". Aunque Inés dejó aquel trabajo, sus familiares sostienen que las consecuencias psicológicas persistieron y que su sufrimiento continuó hasta su muerte.
Ahora quieren que las empresas implicadas respondan por los daños que, a su juicio, sufrió durante su etapa como moderadora: "Hay documentación médica que respalda poder plantear esta responsabilidad a estas empresas".
La familia prepara acciones legales contra Meta y Telus. El caso de Inés se suma al de más de 700 antiguos moderadores de contenidos que denuncian haber sufrido secuelas psicológicas relacionadas con su trabajo.