El avance de las coladas de lava y su proximidad al mar ha obligado a tomar una decisión. La dirección del Plan de Prevención de Riesgo Volcánico de Canarias (PEVOLCA), ha ordenado el confinamiento de varios núcleos poblacionales del municipio de Tazacorte ante la posibilidad de que la lava toque el agua en las próximas horas.

Así, en previsión de posibles emanaciones de gases nocivos, se ha ordenado el confinamiento de San Borondón, Marina Alta, Marina Baja y La Condesa. Ahora, la colada de lava ya ha sobrepasado el barrio de Todoque y se extiende por la costa de Tazacorte, como se puede ver en las imágenes sobre estas líneas. No obstante, las coladas han reducido la velocidad a la que avanzan y ahora se encuentran en un terreno más llano, por lo que no se prevé que modifiquen su ritmo.

Exactamente, según los último datos consultados por laSexta, el frente se encuentra a entre 800 y 1.000 metros en línea recta de la costa, aunque no hay seguridad al respecto, dado que se ha producido una ralentización en la velocidad del material magmático, que bordea la montaña de Todoque.

"La colada está muy frenada", ha indicado el director técnico del Plan de Prevención de Riesgos Volcánico, Miguel Ángel Morcuende, quien ha precisado que a pesar de ello, continúa el confinamiento de los cuatro núcleos poblacionales de Tazacorte más cercanos al lugar donde previsiblemente la lava caiga al mar.

Ese confinamiento, que afecta a unas 300 personas, se produce solamente en previsión de alguna eventual emanación de ácido clorhídrico que se produciría al encontrarse la lava con el agua, pero en todo caso como mucho supondría afecciones leves y evitables en bronquios y ojos, dada la distancia de más de 3,5 kilómetros a que están las casas más próximas.

Parón momentáneo de la actividad eruptiva

El volcán de La Palma sorprendía a los expertos esta mañana frenando su actividad. Ahora tras unas horas de calma, el volcán de la isla de La Palma vuelve a registrar una gran columna de cenizas, acompañada de algunas explosiones esporádicas que han durado unos cinco minutos y que se han podido escuchar a kilómetros de distancia.

La actividad ha vuelto a hacerse patente a las 11:00 hora local después de que la emisión de cenizas y humo hubiera cesado a las 8:30 hora local canaria tras de una noche de constantes explosiones. Sin embargo, una hora después se ha reactivado emitiendo una enorme columna de humo, mientras que por la tarde ha comenzado a expulsar lava de forma efusiva y provocando una imagen inédita en los nueve días de erupción.

¿Qué pasará si la lava toca el mar?

Luis Somoza, investigador del CSIC, ha explicado este fin de semana en en laSexta Noche qué pasará si la lava del volcán de La Palma llega al Océano Atlántico. En este sentido, el experto afirma que el choque de la lava con el mar provocaría una explosión, "bombas flotantes". "Produciría una columna de vapor espectacular, además de una enorme nube de agua con piroclastos", señala.

También desde el Instituto Volcánológico de Canarias (Involcan) explican este fenómeno así:

En el encuentro de la lava, con una temperatura superior a los 1.000ºC, con el mar, con una temperatura entorno a los 20ºC, se produce un choque térmico que genera columnas (penachos) de vapor de agua cargados con ácido clorhídrico (HCl) como consecuencia del importante contenido de cloruro (Cl-) en el agua de mar. Estas columnas de vapor de agua, de un color blanquecino, también contienen a su vez diminutas partículas de vidrio volcánico como consecuencia de la reacción que se produce entre la lava y el agua de mar.

Estas columnas de vapor de naturaleza ácida como consecuencia de la generación de ácido clorhídrico (HCl) representan un peligro local – bien delimitado - para las personas que visitan o se encuentran en la zona costera dónde se produce ese encuentro entre la lava y el mar. No se trata de una columna o penacho volcánico tan energético como el que tiene lugar en el cono volcánico donde se está produciendo un jet de gases volcánicos ácidos que se inyectan a la atmósfera con tanta energía que llegan a alcanzar los 5 km de altura. Por lo tanto, las columnas de vapor generadas por el encuentro entre la lava y el mar son unos penachos volcánicos menos energéticos.

El régimen de vientos en la zona donde se producen estos penachos volcánicos costeros contribuye a la dispersión de estas columnas, pero el peligro que representan es muy local, en el entorno del área donde se produce el encuentro de la lava con el mar.

La inhalación o el contacto de gases y líquidos ácidos pueden irritar la piel, los ojos y el tracto respiratorio, y puede provocar dificultades respiratorias, especialmente en personas con enfermedades respiratorias preexistentes.

Evolución del volcán y daños provocados

Actualmente existen cuatro bocas de emisión en el volcán de Cumbre Vieja. Los dos centros eruptivos principales emiten materiales distintos, como si de dos tipos de erupciones se tratara: por el cono principal una estromboliana más explosiva (emisión de piroclastos) y por el secundario norte, una hawaiana efusiva (emisión de lavas).

Según los últimos datos, la lava ha arrasado ya 237,5 hectáreas, ha destruido 513 viviendas y ha sepultado 18,9 kilómetros de carreteras en La Palma.

 

Llegada de cenizas

Al avance de la lava hacia el mar también se suma que en las últimas horas se ha producido una mayor llegada de cenizas a municipios alejados del centro eruptivo, como Santa Cruz de La Palma, Villa de Mazo, Breña Alta, Breña Baja y Puntallana, debido a los vientos que soplan desde el suroeste en alturas superiores a los 1.400 metros.

El director técnico del PEVOLCA apunta que esta llegada de cenizas seguirá dependiendo hoy de la acción del viento y recuerda que es importante, para evitar problemas respiratorios y oculares, su correcta manipulación: usar mascarillas FFP2, gafas de protección, guantes y ropa de manga larga.