Solo en los coches nuevos
Conocemos más sobre el 'Alcolock': el aparato que impide arrancar el coche si se supera la tasa de alcoholemia
Los detalles En vigor desde principios de julio, todo vehículo matriculado debe tener hecha su preinstalación. Hay que soplar, como en un control de alcoholemia y, si sale positivo, el coche se bloquea.

Resumen IA supervisado
El 'Alcolock' es un dispositivo que impide que un conductor ebrio pueda arrancar su coche. Desde el 7 de julio, es obligatorio que todos los vehículos recién matriculados tengan la preinstalación para este aparato. Este reglamento, aprobado en 2019, se ha implementado por fases y ahora exige la incorporación de nuevas tecnologías de seguridad, incluyendo el alcoholímetro antiarranque. El conductor debe soplar en el dispositivo de su coche y, si da positivo, el vehículo no arrancará. Actualmente, solo se preinstala en coches nuevos, permitiendo su futura instalación completa. La DGT busca reducir el 45% de muertes al volante vinculadas al alcohol y drogas.
* Resumen supervisado por periodistas.
El 'Alcolock' es un aparato que impide que alguien borracho pueda arrancar su coche. Está en vigor desde el pasado 7 de julio y todo vehículo recién matriculado debe tener hecha la preinstalación.
Este reglamento, aprobado a finales de 2019, se ha ido implementando de forma progresiva por fases. En esta última fase se incluye la obligatoriedad de llevar instaladas nuevas tecnologías de seguridad al volante, entre las que se incorpora el dispositivo del alcoholímetro antiarranque.
Como haría en un control de alcoholemia, el conductor tiene que soplar en su propio coche, sin necesidad de la presencia de la Guardia Civil. Si el conductor da positivo, el coche se bloquea y no puede ni arrancar.
Por ahora, solo se preinstala en los coches nuevos. Concretamente, lo que se instala es el enchufe para que en un futuro se pueda acoplar el 'Alcolock', el aparato completo para soplar y bloquear el coche. Y para eso todavía no hay fecha exacta.
Este es un primer paso porque la Dirección General de Tráfico (DGT) tiene muy presentes esa cifra negra de un 45% de muertes al volante están vinculadas al consumo de drogas y alcohol.