Según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, el tribunal considera probado que sometió a tocamientos a la niña mientras se encontraba con ella en una hamaca, hechos que fueron presenciados por varias personas que alertaron de lo sucedido.

La sala declara al acusado autor de un delito de abusos sexuales cometido contra una menor y le impone cuatro años de cárcel, otros cuatro años de inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad y cinco más de libertad vigilada. La niña vivía normalmente con la madre, quien había finalizado tiempo atrás la relación con el padre de la menor, según recoge la sentencia.

Los hechos sucedieron el 29 de julio de 2017 en un establecimiento hostelero situado en una playa de Castellón de la Plana, a donde el procesado había acudido con su hija para comer algo. Al hallarse todas las mesas ocupadas, se colocaron en una hamaca y mientras la niña estaba tumbada, el acusado le realizó tocamientos en sus partes íntimas. Dichos abusos fueron presenciados por varias personas, entre otras por dos empleados del chiringuito que avisaron a la Policía con una llamada al teléfono de Emergencias 112.