Estado del Bienestar

"Si cierras los ojos, te perdemos": el duro relato de una mujer que se quedó sin útero tras tener que abortar en una concertada

Los detalles A Cecilia, después de hacerle todo el seguimiento en un hospital público de Murcia, la derivaron a una clínica donde casi pierde la vida: "De estar media hora más allí no estaría contando esto".

El relato de Cecilia, en Estado del Bienestar
Escucha esta noticia
0:00/0:00

Abortar en España sigue siendo un drama para muchas mujeres. Una de ellas es Cecilia, que estuvo a punto de morir tras un aborto en una clínica privada después de que, en el hospital público donde le hicieron todo el seguimiento, no le realizarán la interrupción del embarazo. "Tenía una hemorragia que no me podían parar", ha expuesto.

Tal fue la situación que la tuvieron que atender en las urgencias del Virgen de la Arrixaca, en Murcia, el mismo hospital que la derivó a la concertada: "Me dijeron 'no te duermas. Si cierras los ojos te perdemos".

Así fue su trayecto en la ambulancia. En un recorrido que realizó después de sufrir una hemorragia durante su intervención. "Estuve una hora y cuarto desangrándome. Sentía mucho dolor", ha contado.

Y es que al final la tuvieron que extirpar el útero después de realizarla una ecografía: "Estaba muy estropeado. Estuvo cuatro horas en quirófano. De estar media hora más en la clínica no estaría contando esto".

Fue en la semana 20 de gestación cuando le dijeron que debía interrumpir el embarazo. "No tenía la parte derecha del cráneo", cuenta sobre ese momento. Entonces, una trabajadora del hospital le explicó las opciones, entre las que no estaba hacer la intervención en el hospital público.

En todos sus historiales médicos, el mismo dato. "Tuve dos partos por cesárea de urgencias", relata, mientras confirma que no le advirtieron de los riesgos: "Saben que tuve dos cesáreas y no me lo hicieron en el hospital".

"Tengo que agradecer que estoy viva. De no ser por la pública no estaría contando esto", afirma Cecilia, que cuenta en Estado del Bienestar que ya no es "la misma de antes": "Ahora ya no puedo tener hijos".

La factura de abortar

Es una de las consecuencias de las derivaciones. Otra, los daños psicológicos que sufren las mujeres cuando acuden a ellas a abortar y, como cuenta Laura, les ponen una factura de cuánto les cuesta el procedimiento.

"Firmaba todos los papeles de los riesgos y en uno ponía los miles de euros que costaba. No entiendo que tuviera que firmar eso", ha comentado.

Algo que, por otra parte, supone una clara discriminación porque al resto de pacientes, cuando acuden a un hospital o a un centro concertado, no les enseñan lo que cuestan sus tratamientos.

*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.