Crimen de  'Francis'

Asesinado a golpes y enterrado en una fosa séptica por 300 euros: arranca el juicio del crimen de Francisco de Pablo

Los detalles La madre de la víctima actuaba como acusación particular, pero ha fallecido. Los dos acusados, Israel y Fernando, se enfrentan a 25 años de cárcel y dos y medio respectivamente, según las peticiones de la Fiscalía.

Imagen de archivo del desaparecido en 2022 Francisco de Pablo. Imagen de archivo de Francisco de Pablo, 'Francis'SOS Desaparecidos / elc500092

A Francisco de Pablo, más conocido como 'Francis' y de 32 años, lo estuvieron buscando durante dos años, hasta que un testigo delató a los presuntos asesinos que, este lunes, se sientan en el banquillo para ser juzgados por el crimen de este hombre. Se trata de dos conocidos de Francis. De hecho, en el vídeo que acompaña esta noticia, se pueden ver las fotografías de los dos acusados. El hombre que aparece sujetando un machete es Israel, el presunto autor material.

Aunque esa no sería el arma del crimen. Lo que usaron para matar a Francisco de Pablo fue una gran barra metálica. Con ella, lo golpearon por detrás, para luego rematarlo dándole en la cabeza.

Según alegó el principal acusado del crimen, Francis lo golpeó primero y lo mató por consejo de una tercera persona. Ese es Fernando. Según Israel, le dijo: "Para que llore tu madre, que llore la suya".

Desde este lunes, se sientan en el banquillo los presuntos asesinos. El problema es que la madre de Francis, Juana Páez, falleció y ella ejercía la acusación particular. Había pedido 25 años de cárcel para Israel y otros 25 para Fernando. Más dos años por la ocultación del cadáver.

Pero al morir, solo queda la petición de la Fiscalía, que es menor: pide 22 años de prisión para Israel y solo dos años y medio para Fernando, como encubridor y no como asesino.

Asesinado por 300 euros

Esa es la versión que dio el presunto autor material de los hechos, pero sabemos que, desde el principio, los investigadores responsables del caso no le creyeron.

A Francisco de Pablo, con solo 32 años, lo mataron por 300 euros. Se los había prestado a Israel para montar una plantación de marihuana. Aunque Israel le debía mucho más, 3.000 euros en total.

No les bastó con matarlo. Decidieron ocultar el cadáver: lo enterraron en una fosa séptica, debajo de una cocina de una casa de la familia de Israel, en Aldea del Fresno, Madrid. Allí estuvo la madre de Francis, que lo había buscado desesperada durante dos años.

"Les llegó olor a los perros y ya se ve unos agujeros ahí que me ha espeluznado. No lo había visto", dijo entonces Juana Páez, la madre de Francis. "Por un lado, aliviada, pero esa motita que yo tenía de esperanza se acabó", lamentó cuando encontraron el cuerpo sin vida de su hijo en esa fosa séptica.

Para rescatar el cadáver, tuvieron que entrar en acción los miembros de la Unidad de Subsuelo de la Policía Nacional.

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